sábado, 4 de marzo de 2017

PAPAMOSCAS ACOLLARADO: UNA PRUEBA VIVIENTE DEL CALENTAMIENTO GLOBAL / COLLARED FLYCATCHER: A LIVING PROOF OF GLOBAL WARMING


El papamoscas acollarado (Ficedula albicollis) es una especie de ave paseriforme de la familia Muscicapidae que habita en Europa y África. Es una de las cuatro especies de papamoscas blancos y negros del Paleártico Occidental. Es un ave migratoria que cría en Europa central y oriental, además de la península itálica, y que se desplaza a África suroriental para pasar el invierno. Es una rareza en la mayor parte de Europa Occidental y, por supuesto, en la Península Ibérica.

 Nuestro pajarito mide entre 12 y 13,5 centímetros de largo. El macho adulto es mayormente negro en la parte superior y blanco en la inferior, y tiene un collar blanco, alas y cola del mismo color (aunque algunos machos tienen líneas blancas al lado de la cola) y una franja blanca amplia en la cabeza. Su forma es la típica de las aves insectívoras. Además de atrapar insectos durante el vuelo, esta especie caza orugas entre las hojas caídas, y ocasionalmente también come frutos rojos.

 Tenemos conocimiento de que las hembras y los pichones de papamoscas acollarado se caracterizan por poseer un color más  bien amarronado en lugar de negro y es muy difícil de distinguirlos entre las otras especies de papamoscas.

Son aves que frecuentan los bosques, los parques, y los jardines. Esta especie tiene una marcada preferencia por habitar en árboles viejos y construir sus nidos en el interior de las cavidades de estos. Construyen un nido abierto en el agujero del árbol y, normalmente depositan entre 5 y 7 huevos.

Su canto consta de silbidos lentos que se diferencian así de otra especie próxima, el papamoscas cerrojillo, el cual puede imitar el canto de los acollarados en las poblaciones mixtas.
 
¿Qué le ocurre al papamoscas acollarado?
 
El macho de papamoscas acollarado tiene una mancha blanca en la cabeza que es de vital importancia ya que cuanto más grande sea la mancha de la cabeza, más atractivo es para atraer a las hembras y reproducirse y así tener más probabilidades de transmitirlo en sus genes. Además estos machos siempre han tenido una alta probabilidad de sobrevivir respecto a los papamoscas con manchas blancas más pequeñas con los que compiten.Sin embargo, desde hace varias décadas, algo ha cambiado.
Uno de los lugares de anidamiento de este pajarillo es la isla sueca de Gotland, situada en el mar Báltico.Los expertos en estas aves los han estado estudiando durante 36 años. Las primeras veces que los atrapaban y los anillaban comprobaban el éxito reproductivo del que gozaban al tener la mancha de la cabeza más grande. Sin embargo, a mediados de los años 90, en los segundos estudios realizados, los expertos se dieron cuenta que los machos con la mancha frontal más pequeña sobrevivían más y tenían más descendencia (la reducción de la mancha es del 11%) Esto supuso que se dieran cuenta de que algo iba mal y estaba aumentado.
 Lo que está sucediendo es que los cambios climáticos están provocando el empequeñecimiento de la mancha, afectando negativamente a los papamoscas con manchas grandes y favoreciendo a los que las tienen más pequeñas, ya que ahora son estos los que tienen más posibilidades de sobrevivir y de atraer a las hembras.
 
 
¿Qué relación hay entre el cambio climático y los papamoscas con la mancha frontal más pequeña?
 
La relación que existe, es que los cambios climáticos han provocado que las temperaturas globales hayan aumentado desde la década de los 80 hasta hoy en día, haciendo que se adelante los meses de primavera (época de cortejo y apareamiento) que favorecen a los papamoscas con la mancha frontal más pequeña.
Esta es la clave del problema, que además reside en el plumaje de los papamoscas con la mancha más grande, ya que un plumaje más blanco, tiene más oportunidades de sobrevivir y de reproducirse en un clima frío, mientras que por el contrario, en un clima más cálido los papamoscas con la mancha más pequeña y que no tienen el plumaje tan blanco tiene más alta probabilidad de atraer a las hembras y sobrevivir.
 
Es por esta causa, que los papamoscas con la mancha frontal más grande están en peligro ya que debido a los cambios climáticos las estaciones cálidas se están adelantando y están provocando que las preferencias de las hembras evolucionen a medida que la estación de cría se vuelve más calurosa ,fijándose en los papamoscas con el plumaje menos blanco y como consecuencia los papamoscas con el plumaje más blanco tienen poca probabilidad de reproducirse y además de sobrevivir ya que suponen una amenaza para los papamoscas con la mancha frontal más pequeña.
 Simon Evans, uno de los estudiosos del papamoscas acollarado en la isla de Gotland, ha afirmado lo siguiente en la revista Nature Ecology and Evolution :
 "No estamos seguros de que crea la diferencia de aptitud, ni antes ni ahora. Quizá el cambio climático ha dificultado la cría de estas aves, especialmente porque deben migrar a África. Es posible que esto suponga que los machos con las manchas más grandes tengan que trabajar más duro ahora: además de alimentar a sus polluelos, estos machos se ven implicados en más enfrentamientos con otros machos", comenta Evans. Es el reverso del éxito reproductivo. Las manchas grandes atraen a las hembras, pero también a los machos retadores."
 
Conclusión
 
 Los cambios climáticos provocan tres efectos sobre la especie del papamosca acollarado que son: la menguante de sus adornos sexuales, ya que la selección de los rasgos sexuales secundarios es altamente sensible al medio ambiente, el adelanto de la primavera y la traslación al norte. Todos estos efectos son los que están poniendo en peligro al papamosca acollarado con la mancha frontal grande.
 
 
 
 
María Eugenia Soriano.
 
 
 
 
 
 
 
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