lunes, 8 de julio de 2019

APRENDIENDO A CAMBIAR EL MUNDO ENTRE TODAS - 5


En el anterior artículo expliqué los motivos que me han impulsado a emprender esta actividad con mi alumnado de Primer curso de Bachillerato, en el marco de la asignatura "Cultura Científica".En este artículo presento algunos detalles sobe el contenido y desarrollo de la actividad. Como sabéis, esta consiste en una simulación, con el máximo realismo posible, de tres ONGs. Los dos grandes objetivos eran: 
1.- Poner en práctica conocimientos científicos, tecnológicos y sociales propios de la asignatura, integrándolos en un proyecto colectivo que desarrolle también la vertiente humanística de la ciencia. 
2.- Tomar contacto con problemas humanos propios de la sociedad contemporánea - tanto a nivel local como global - y valorar la posibilidad e importancia de comprometerse en su solución formando parte de colectivos sociales. 

Al igual que en ocasiones anteriores, nos planteamos crear ONGs cuyo ámbito de acción estuviera claramente relacionado con los contenidos de esta asignatura. Esto significa que las asociaciones deberían trabajar en asuntos social y humanamente relevantes, para los que fuera necesario poner en juego conocimientos científicos y tecnológicos. En la asignatura Cultura Científica trabajamos temas científicos de relevancia social: relacionados con la salud (enfermedades infecciosas, patologías asociadas al estilo de vida en los países ricos, etc.) y el ambiente (gestión del agua, calentamiento global, energías renovables, etc.). Así pues, podíamos utilizar como punto de partida los tipos de ONG sobre los que he trabajado en ocasiones anteriores. 

Propuse a mi alumnado que , en tres grupos, diseñaran detalladamente sendas ONGs: 
1.- Un grupo ecologista arraigado en nuestra ciudad (Sevilla) y centrado en problemas locales, pero, al mismo tiempo, capaz de proyectar su acción en la problemática ambiental global. 
2.- Una asociación de apoyo a pacientes de enfermedades raras y su entorno familiar, capaz de actuar en relación con las familias directamente afectadas, la Administración y la sociedad en su conjunto. 3.- Una asociación de solidaridad y cooperación con una región determinada de África subsahariana (Yadé, República Centroafricana), centrada especialmente en ayudar a mejorar sus estándares de salud y educación. 

Los estudiantes que trataran de poner en marcha un grupo ecologista tendrían que poner en juego sus conocimientos de temas como los impactos ambientales en las grandes ciudades, la gestión del agua, las energías renovables, el calentamiento global, etc. Asimismo,tendrían que documentarse sobre la situación urbanística de nuestra ciudad, con especial atención a la movilidad, la contaminación atmosférica y los proyectos que afectan al río y su entorno. 
Por su parte, quienes se agrupaban en la asociación de familiares de pacientes de enfermedades raras tendrían que profundizar en el concepto de enfermedad, los tipos de enfermedades y su repercusión social, con una atención especial a las enfermedades hereditarias y a algunas enfermedades mentales. También tendrían que iniciarse en el complejo mundo de los cuidados y la dependencia, tratando de empatizar con la difícil situación de los familiares de estos enfermos. 
 Finalmente, los miembros de la ONG de ayuda a la región africana antes citada tendrían ante sí una ingente tarea: decidir qué dispositivos de energías renovables utilizarían para abastecer una escuela y un centro de salud situados en el casi inaccesible macizo de Yadé (República Centroafricana); diseñar un sistema barato y práctico de potabilización de agua, así como un conjunto de medidas para abastecer de agua potable a varios núcleos rurales, con objeto de frenar la propagación de ciertas enfermedades infecciosas; poner a punto un programa de lucha contra la erosión del suelo y la consiguiente desertización, que en esta región del mundo constituye uno de los mayores factores ambientales y antrópicos generadores de pobreza. 

En las tres asociaciones, mis estudiantes tuvieron que documentarse sobre los requisitos legales (ley de Asociaciones de Andalucía de 2006, entre otras) para constituir una asociación de utilidad pública. Tuvieron que redactar unos estatutos, hacer una asamblea y elegir una Junta Directiva, definiendo las funciones de cada uno de sus miembros. También tuvieron que definir los tipos de socios, las cuotas que pagarían, las relaciones que mantendrían con otros colectivos (federarse o no federarse con ellos) y con la Administración (solicitud de subvenciones para proyectos concretos, vigilancia crítica de ciertas políticas públicas). Naturalmente, tuvieron que elaborar un presupuesto, detallando fuentes de financiación realistas. 

Cada grupo dispuso de un único documento de apoyo, elaborado por el profesor. En este documento se especificaban los objetivos y productos finales requeridos, así como una pequeña lista de sugerencias y referencias bibliográficas.

Pero tal vez lo más importante es que tuvieron que discutir y aprobar un plan de acción para dos años, definiendo claramente sus objetivos prioritarios, los medios que emplearían para lograrlos (incluyendo la financiación) y los resultados tangibles que esperaban obtener.¿Os parece exagerado? A ellos no se lo pareció. Lo hicieron francamente bien, teniendo en cuenta el escaso tiempo con el que contaron, así como la carga de trabajo que, a finales de este curso, les imponían las demás asignaturas. Elaboraron folletos explicativos, diseñaron y programaron todo tipo de actividades para recaudar fondos, abrieron cuentas en redes sociales e incluso un grupo llegó a redactar, con total corrección formal, la notificación de una manifestación a la Delegación del Gobierno. 

Espero que los resultados se puedan exponer de manera pública en un foro educativo próximamente, pero, en cualquier caso, estaré encantado de ampliar información sobre esta experiencia a quien me la solicite. Lo más importante, para mí, es que una treintena de jóvenes que antes de la actividad desconocían por completo el mundo del asociacionismo y jamás se habían planteado la posibilidad de trabajar colectivamente para mejorar el mundo, lo ven ahora como algo factible y –espero que al menos en algunos casos – deseable. Tal vez alguno de ellos se comprometa en un futuro con algún movimiento de intervención social, y quizá convenza a alguien más para que haga lo mismo. 

Si esto no es “espíritu emprendedor”, que venga Wert y lo vea.

sábado, 29 de junio de 2019

APRENDIENDO A CAMBIAR EL MUNDO ENTRE TODAS - 4

Dedicado a Carola Rackete, la capitana del Sea Watch, que ha tenido el coraje de hacer en la vida real lo que nosotros aprendemos en simulación.


Hace seis años, en el marco de otra asignatura, llevé a cabo por primera vez esta experiencia con alumnado de 1º de Bachillerato (16-17 años). Durante los cursos siguientes ha habido cambios en el currículo, en el perfil de mi alumnado y en el contexto sociocultural en el que nos desenvolvemos. He tenido que metabolizar todo ello, junto con las experiencias educativas desarrolladas en este intervalo, hasta decidirme a poner en práctica nuevamente esta actividad. Los motivos que me impulsaron a hacerla seis años atrás siguen siendo igual o más válidos, así que reproduzco lo que entonces escribí:

En esos días debatimos en clase la importancia de la investigación encaminada a prevenir y curar enfermedades como la malaria, leishmaniasis, kala-azar, etc. También discutíamos el conflictivo asunto de las patentes que grandes multinacionales farmacéuticas detentan y la posible oportunidad de liberarlas para que tratamientos como los antirretrovirales contra el SIDA estén al alcance de todo el mundo. Los propios alumnos se documentaron, formularon argumentos a favor y en contra de las distintas opciones, y las debatieron ampliamente. Como veis, una asignatura peligrosa.
Pues bien, durante el desarrollo de esta actividad pude constatar algo que no era nuevo para mí, pero que en esta ocasión se presentaba ante mis ojos con especial intensidad. Me refiero al hecho de que la totalidad de mis estudiantes mostraban un total y escandaloso desconocimiento de lo que son los poderes públicos, la Administración a sus distintos niveles, y la diferencia entre ésta, las empresas privadas y los colectivos ciudadanos. Llegaban al extremo de exigirle a una asociación de vecinos lo que debería ser competencia de un ministerio, al ministerio o consejería lo propio de una empresa privada, y a ésta lo que habitualmente hace una ONG. Todas las instancias que acabo de mencionar eran vistas como parte de la misma vaga nebulosa que planea sobre sus cabezas y que podrían haber descrito como “los que mandan”, “los que tienen el dinero”, o, simplemente, “los de arriba”.
No es que este desconocimiento del mundo que les rodea me resultara nuevo. Llevo demasiados años en la enseñanza como para no conocer la mentalidad y grado de conciencia social del alumnado con el que trabajo. Sin embargo, esta vez había unas circunstancias que lo hacían especialmente llamativo. El grupo en cuestión estaba formado por jóvenes de unos 17 años, de un entorno urbano, en su mayoría hijos de funcionarios, pequeños comerciantes, técnicos especializados, etc. Además, casi todos son buenos estudiantes, están familiarizados con las nuevas tecnologías, han salido más de una vez al extranjero (participan en el programa bilingüe inglés-español de mi centro) y, lo que quizá sea más importante, tienen unas elevadas expectativas profesionales. En definitiva, lo que yo creía percibir en esos días es que estos futuros médicos, ingenieros, periodistas, enfermeros, profesores, traductores, etc. no distinguían una ONG de un Ministerio, no sabían qué puede esperarse de cada una de estas entidades y - peor aún – ni se les pasaba por la cabeza la posibilidad de agruparse en alguna asociación y  trabajar colectivamente para mejorar cualquier aspecto de nuestra vida.

En estos años son muchas las ocasiones en las que he desarrollado simulaciones y juegos de rol con mi alumnado. Durante este tiempo, he estado expuesto, como todo docente, a un continuo bombardeo de exhortaciones a educar en la “cultura emprendedora”, término de incierto significado, pero que parece asociarse a “empresario – competitivo - individualista – buscador de éxito personal”. La última granizada la he recibido de la Consejería de Educación, en forma de instrucciones para el próximo curso, que ya he comentado en las redes recientemente. Pues bien, una vez más he decidido llevar a la práctica mi particular interpretación del “espíritu emprendedor”, y me he embarcado con mis estudiantes de Cultura Científica en el diseño y creación simulada de tres ONGs.
CONTINUARÁ

domingo, 16 de junio de 2019

SPACE X: LA CONTROVERSIA DEL PLANETA ROJO

 
Space Exploration Technologies Corporation (Space X) es una empresa privada estadounidense que se dedica al transporte aeroespacial. Ha sido creada por Elon Musk, gran empresario de éxito, fundador también de Tesla Motors y cofundador de Pay Pal, entre otros. Con Space X ha creado varios cohetes de investigación, añadiendo la característica de que la mayoría de sus componentes pueden reutilizarse, como el Falcon 1.
Actualmente, la empresa se encuentra desarrollando el proyecto de construir un transporte para desplazar humanos a Marte para colonizar el planeta rojo, lo cual planea hacer a partir de 2024, con el objetivo final (de aquí a cien años) de establecer allí una colonia de millones de humanos. El proyecto consistiría en llevarlos hasta Marte en la nave, que ya se conoce como BFR o Starship, dejar allí alrededor de un centenar de pasajeros y regresar a la Tierra para un nuevo viaje. El objetivo final y principal de Musk es convertir Marte en un nuevo planeta Tierra donde los humanos puedan vivir de forma normalizada y cómoda.
Sin embargo, ante estas ambiciosas intenciones se plantea una cuestión: la Tierra es el único planeta que tenemos, al que los humanos realmente pertenecemos, así como toda la biodiversidad existente a lo largo y ancho de todo el planeta azul. Nuestro único y hermoso planeta, que estamos destruyendo y por tanto también a nosotros mismos.
¿De verdad el ser humano sería capaz de ser tan antropocéntrico y egoísta como para abandonar por completo lo que nos queda del planeta y aplicar la ley del sálvese quien pueda? Sin duda es una pregunta cuanto menos inquietante, ya que da la impresión de que sí seríamos capaces. ¿No deberíamos centrarnos en salvar lo que tenemos y nosotros mismos estamos destruyendo en lugar de tirar el planeta como un juguete roto e intentar reemplazarlo por otro? Estas mismas preguntas también se las plantean personas del ámbito científico, como Lucianne Walkowicz, astrónoma, que es una de las principales detractoras de esta idea. Recientemente, dio una charla sobre el tema en la que destacaba la frase: “no utilicemos Marte como planeta respaldo”.
Según el proyecto que plantea Elon Musk, es mejor la opción de huir, lo cual nos lleva a otra pregunta importante. ¿Y después? ¿Qué ocurriría tras la invasión del planeta rojo? Desde luego, según esta filosofía de escapar por la vía más rápida y “fácil” volveríamos a destruirlo en cuestión de décadas, ya que aunque con la Tierra hemos tardado siglos, ahora tenemos los conocimientos suficientes como para reducir esa devastación a un tiempo mucho menor.
Quizás sea una medida que podríamos utilizar como último recurso y sin duda con una organización de la sociedad marciana totalmente diferente a la terrícola, puesto que este modelo nos ha llevado a la destrucción masiva del planeta sin ningún tipo de miramiento.
Pero por ahora, esta fecha de caducidad que se le ha puesto a la Tierra, aunque cercana, aún no se ha alcanzado, y en vez de mirar a planetas de futuros inciertos, deberíamos invertir nuestra economía y esfuerzos en revertir el cambio que hemos producido en un planeta que ni muchos menos nos pertenece. Para ello, la sociedad debe ser concienciada y tienen que imponerse medidas que nos alejen del egoísmo humano y nos salven – a nosotros y a nuestro hogar planetario - de la avaricia de esta sociedad capitalista en la que hoy en día vivimos y que nos ha llevado a este derroche.
Ya solo queda plantear la pregunta clave. ¿Lo conseguiremos? Y si no es así, siempre tendremos a Space X y su proyecto reafirmante del antropocentrismo listos para salvarnos. ¿O quizá no?
 
Estrella Mérida Pérez.

AGUJEROS NEGROS / BLACK HOLES

Los agujeros negros han sido utilizados durante años y años en películas de ciencia ficción ,en las cuales eran una especie de masa mágica que hacía desaparecer cosas. Sin embargo, esto no es más que una mera imagen del cine para atraer a los espectadores, una imagen inventada. Algunos de los científicos excepcionales que han estudiado estos fenómenos (Robert Oppenheimer, Roger Penrose y Stephen Hawking, entre otros) se preguntaron... ¿Qué son realmente los agujeros negros y de dónde provienen?
 Actualmente se cree que los agujeros negros son los restos fríos de antiguas estrellas, tan densas que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, es capaz de escapar a su poderosa fuerza gravitatoria. El límite más allá del cual se supone que nada puede regresar se denomina “horizonte de sucesos”. 
Mientras unas estrellas se convierten en enanas blancas (estrellas calientes y pequeñas, con baja luminosidad) o estrellas de neutrones (nacida de la explosión de una supernova), los agujeros negros representan la última fase en la evolución de enormes estrellas (al menos de 10 a 15 veces más grandes que nuestro sol), que estallan en cataclismos conocidos como supernovas en la fase final de sus vidas.

Hace poco tiempo se creía que solo existía un tipo de agujero negro. Sin embargo, gracias a los avances tecnológicos y científicos, actualmente son clasificados en al menos cuatro tipos según su masa: agujero negro súper masivo, agujero negro mediano, agujero negro estelar y microagujero negro.
El agujero negro súper masivo está formado por varios millones de masas solares y las teorías dicen también, que el centro de las galaxias podría ser una agujero negro supermasivo, lo que permite que la misma se mantenga unida. El agujero negro mediano es una clase de agujero negro con una masa en el rango de 100 a un millón de masas solares, el cual en su momento fue una estrella supergigante, que ya ha pasado su estado de supernova, expulsando materia y quedando en su núcleo los elementos más pesados para precipitarse sobre sí mismos por la fuerza del campo gravitacional. Luego, el agujero negro estelar, al ser una especulación, se dice que habría sido provocado por la explosión de una estrella menor que una supergigante. Así pues, son de tamaño más reducido aunque tienen masas superiores a la de nuestro propio Sol. Finalmente, los microagujeros negros son de tamaños minúsculos, como un grano de arena de playa, pero con una masa similar a la de nuestro propio Sol. Además, se especula que fueron creados en los inicios del Universo que conocemos, aunque en realidad no se conoce su origen.
Stephen Hawking planteó la posibilidad de que los agujeros negros no tuvieran cortafuegos, es decir, destructivos cinturones de radiación que según algunos investigadores incinerarían todo aquello que los atraviesa, pero cuya existencia ponen en duda otros científicos. Hawking postula que, en lugar de horizonte de sucesos, los agujeros negros poseen un “horizonte aparente”, detrás del cual la materia y la energía quedan atrapadas solo temporalmente, ya que pueden reemerger en forma de radiación. Para él, no podemos reconstruir un objeto que ha caído en un agujero negro del mismo modo que no podemos predecir el tiempo con más de unos días de antelación. Por el desarrollo que hizo de esta teoría, antes de morir, Hawking determinó que los agujeros negros no existen, al menos, no tal como los conocemos.
Aunque Stephen Hawking sea el científico al que se atribuye más mérito en el estudio de este fenómeno, el matemático Pierre Laplace sugirió la idea de un objeto con una concentración de masa tal, que atrapara incluso a la luz. Y, más tarde, fue el físico John Archibald Wheeler, quien además acuñó el término ‘agujero negro’. Hoy en día los agujeros negros son objeto de diversas teorías, ninguna de las cuales está exenta de objeciones, pero si tuviéramos que guiarnos de la más aceptada por la comunidad científica, esta sería la del físico Stephen Hawking.
Andrea Blanco Ramos.



viernes, 26 de abril de 2019

DICKINSONIA, UNA CONTROVERSIA CIENTÍFICA (y III): ... EN ESTO, LLEGÓ RETALLACK.


Gregory J. Retallack es un paleontólogo nacido en Hobart (Tasmania, Australia) y profesor en la Universidad de Oregón, especializado en suelos fósiles. Sus investigaciones han enfatizado la importancia de los paleosuelos en la reconstrucción de paleoambientes y de procesos evolutivos. Por ejemplo, el estudio de paleosuelos devónicos (entre 410 y 360 millones de años atrás) asociados con yacimientos ricos en vertebrados fósiles sugiere que la transición de peces a anfibios ocurrió en ambientes boscosos. Otro ejemplo importante es el de los paleosuelos asociados a fósiles de Proconsul  (primate probable antepasado de los simios actuales) en Kenia, que muestran un posible desarrollo de la posición erguida en bosque, y no en sabanas, como se pensaba hasta hace poco.

En relación con períodos mucho más antiguos, las investigaciones de Retallack en Suráfrica han retrasado la colonización de la tierra firme por formas de vida simples hasta al menos hace 2200 millones de años. En general, sus trabajos ponen de manifiesto que el medio terrestre ha jugado en la evolución un papel más importante (y desde épocas mucho más antiguas) de lo que antes se creía.

Con respecto a la biota de Ediacara, Retallack es conocido por sus controvertidas interpretaciones de algunos fósiles como posibles líquenes o mixomicetos. Este sería, según nuestro científico, el caso de Dickinsonia. Si aceptamos, como propone, que los fósiles de Ediacara se preservaron en paleosuelos, esto significaría que no corresponden a organismos marinos. Estaríamos hablando, pues, de una radiación adaptativa terrestre al menos 200 millones de años antes de lo que se pensaba que había sido la conquista de la tierra firme por los antepasados algales de las plantas. 


La mayor objeción a esta hipótesis proviene del Sol. No parece que hace 650 millones de años existiera ya una ozonosfera que, como la actual, absorbiera la mayor parte de la radiación ultravioleta. En consecuencia, todo ser vivo que habitase en la superficie del agua o de la tierra estaría expuesto a esta letal radiación. Pero existen dos posibles modos – no totalmente excluyentes – de salvar esta objeción:

1.- Retrasar también la formación de la ozonosfera, a partir del oxígeno liberado por las cianobacterias y las algas, al menos hasta esta época.

2.- Imaginar un ambiente interfásico entre la tierra y el mar, donde estos organismos pudieran prosperar protegidos de los rayos UV: algo así como vastas llanuras intermareales, marismas y charcas interconectadas, en las que algo de agua protegiera, al menos durante parte del año, a los seres vivos de las radiaciones de alta energía.

La cuestión permanece abierta y, sin duda, nuevos hallazgos permitirán decantarnos por una de estas u otras opciones. Hasta entonces, podemos admirar la delicada belleza de este organismo, involuntario embajador de una época en la que la vida desplegada sobre la Tierra era tan fascinante como diferente de la actual.
Rubén  Nieto.

sábado, 20 de abril de 2019

PARÁLISIS DEL SUEÑO


Seguro que eres del 60% de personas que alguna vez se ha preguntado en mitad de la noche en su cuarto¿ Por qué no puedo moverme? ¿Por qué no puedo hablar ni hacer nada aunque esté viendo todo lo que me rodea?
La respuesta a estas preguntas se encuentra en la parálisis del sueño.Este es un trastorno en el cual la persona siente que está consciente pero que es incapaz de mover su cuerpo o hablar, aunque sí puede percibir lo que está sucediendo a su alrededor.Dicho trastorno tiene lugar en una de las etapas del sueño, denominada REM, en la cual se produce la atonía muscular, que significa que la actividad de nuestros músculos voluntarios se suprime durante esta.Una vez terminada esta fase o al despertarnos, dicha atonía llega a su fin, pero puede ocurrir que la persona se despierte durante dicha fase, lo que provocaría la parálisis del sueño.
A pesar de no conocerse con certeza sus causas, se asocia a: la falta de sueño, la apnea del sueño(causada por un colapso en las vías respiratorias momentáneo durante el sueño), la narcolepsia( una alteración del sueño), el estrés excesivo, los trastornos de ansiedad, ataques de pánico, depresión, trastorno bipolar o trastorno de estrés postraumático. Los síntomas más manifestados por las personas que la sufren son: dificultades para respirar o presión en el pecho, miedo o pánico, alucinaciones visuales, sensitivas( las más frecuentes) o auditivas, ansiedad o angustia. No todas las personas sufren estos síntomas y tampoco todas abren los ojos durante el episodio.
Todo esto provoca que la persona sufra pánico a la hora de dormirse, y por lo tanto que sufra insomnio, lo cual hará que la persona se encuentre durante todo el día en un estado máximo de cansancio.
La duración de estos episodios suele ser variable.Generalmente son de una duración corta, de entre veinte segundos hasta dos minutos.Pasado ese tiempo, la parálisis remite espontáneamente y sin consecuencias.Hablar de un período de duración más largo es inhabitual.
Esto nos lleva a lo importante que es saber si sufres este trastorno para simplemente aprender a controlarlo y no sufrir innecesariamente. Cuando lo sufras lo primero que debes de hacer en calmarte.La respiración es algo esencial para salir de la parálisis del sueño,la tienes que controlar muy bien.Otra cosa que ayuda es concentrarte en pequeñas zonas de tu cuerpo que puedas mover, por ejemplo, los dedos de las manos y los pies o la lengua. A partir de ahí puedes intentar mover el resto de tu cuerpo poco a poco para lograr despertar tu cuerpo.
Si no consigues despertarte,o te ocurre muy frecuentemente, deberías acudir a un profesional, él te realizará una serie de pruebas como un estudio del sueño, en el cual duermes toda la noche en un hospital, conectado a máquinas que informaran al doctor o doctora del estado de tu sueño y te ayudará a prevenir el trastornos y controlarlo. En definitiva, la parálisis del sueño puede ser aterradora para muchas personas, ya sea por por lo que te imagines mientras la sufres o por la simple imposibilidad de mover tu propio cuerpo.Realmente no es peligrosa pero hay que ser conscientes de que es mucho más común de lo que creemos y que necesitamos estar informados de ella.
Andrea Blanco Ramos.

domingo, 7 de abril de 2019

ALZHEIMER

¿Recuerdas la primera vez que te bañaste en la playa? ¿Tu primer amor? ¿Recuerdas aquel día en el que no pudiste parar de reír? ¿El mejor día de tu vida? ¿Recuerdas el cálido amor de tus padres cuando te encontrabas nervioso por algún examen? ¿Recuerdas tu vida?
Los seres humanos, si de algo vivimos, es a base de recuerdos. Hemos adquirido la capacidad de poder separar alma y cuerpo, de ahí la importancia que hemos logrado como especie. Hemos asentado una sociedad en base al culto a la educación y a los saberes generales. Si tienes una enfermedad, probablemente, estarás sano al poco tiempo. Sin embargo, existen enfermedades, que, en detrimento de atacar al cuerpo como tal, atacan a la residencia de nuestra alma, esto es, a nuestro cerebro. Un ejemplo ampliamente conocido de estas enfermedades neurodegenerativas es el Alzhéimer.
El Alzhéimer es un tipo de demencia que causa problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Los síntomas suelen agravarse de forma gradual, llegando a interferir en la correcta realización de las tareas rutinarias. La cifra de personas afectadas por el Alzhéimer es reveladora: de un 60-80% de los casos mundiales de demencia son por esta enfermedad. Esta enfermedad, se ve correlacionada directamente con la pérdida de sinapsis neuronal (unión entre neuronas). Los síntomas más comunes de esta enfermedad en su fase inicial son la dificultad de recordar conversaciones o hechos recientes, olvido de nombres, lugares y objetos, repetición de las mismas preguntas de forma asidua…. hasta llegar a presentar dificultades en el habla, al comer (disfagia), para desplazarse, etc. Es por ello que queremos evitar esta enfermedad a toda costa. El principal reto de la medicina y la ciencia actuales reside en poder realizar cuadros de personas con cierta vulnerabilidad y poder diagnosticar con mayor facilidad esta patología. Determinados estudios trabajan, por ejemplo, en el diagnóstico mediante una prueba sencilla con el aliento .
David Arjona

 
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