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miércoles, 29 de noviembre de 2023

 EXTINCIONES MASIVAS - 1   ¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS ...?  /  MASS EXTINCTIONS - 1  WHAT ARE WE TALKING ABOUT ...?

Este es el comienzo de una corta serie de artículos sobre el fascinante asunto de las grandes crisis de biodiversidad que han sacudido nuestro planeta. El público al que, en primera instancia, está destinado, es el alumnado y profesorado de Ciencias de 4ºde ESO y de Bachillerato, al que habitualmente se ha dirigido este blog. Sin embargo, no debería hacer falta añadir que espero sea de interés para otras muchas personas. Cualquier comentario o crítica será bienvenido.

This is the starting point of a short series of articles about the big biodiversity crisis which has shaken our planet. Its target readers are students and teachers of Upper Secondary - 15-17 year old students. Nevertheless, it can be interesting for much more people. Any comment or criticism will be welcome.

Antes de abordar este curioso y dramático fenómeno, conviene que situemos el contexto en el que ocurren las extinciones masivas. Solo así podremos calibrar su verdadera importancia.

Algunos datos nos ayudarán a ello. En primer lugar, nuestro planeta tiene una edad aproximada de 4500 a 4600 millones de años. Escalofriante, ¿verdad?  Pues bien, en su superficie prosperan distintas formas de vida desde hace más de 3500 millones de años (en adelante, Ma). A lo largo de este colosal período de tiempo, los seres vivos han ido cambiando, diversificándose y ocupando casi todos los ambientes imaginables, desde los hielos antárticos hasta las fuentes termales a más de 100ºC, pasando por desiertos, fondos marinos, estepas, selvas, nubes, salinas, etc.

En las ciencias de la vida, el término Biodiversidad designa, entre otras realidades, la enorme variedad de formas de vida que pueblan nuestro planeta. Si aceptamos provisionalmente que esa variedad se materializa en distintas especies (concepto controvertido pero útil para nuestro propósito), nos podemos preguntar cuántas especies pueblan actualmente la Tierra. Los científicos no se ponen de acuerdo en una respuesta única, pero distintas estimaciones arrojan valores de entre 3 y 30 millones. Tal vez las hipótesis más realistas nos hablen de un número aproximado de 5 a 10 millones de distintas formas de vida pululando por los distintos ambientes que conforman la Biosfera, la fina “piel” de la Tierra, en la que se concentra la vida. La mayor parte de estas especies correspondería a microorganismos, muy difíciles de detectar y diferenciar: hongos, protozoos, bacterias, etc. De las especies ya identificadas por la Ciencia (entre 1.5 y 2.0 millones, que en esto tampoco hay un consenso preciso), la palma se  la llevan los Artrópodos (Insectos, Crustáceos, Arácnidos, etc.) con un número de especies próximo al millón. Le siguen, a bastante distancia, las plantas con flor, fruto y semilla, que se aproximan a las 300.000 especies.

Otro dato a tener muy en cuenta es que, a lo largo del tiempo, todas las especies tienen un principio y un final, y terminan por extinguirse.  La Biología evolutiva proporciona explicaciones bastante razonables – y con evidencias empíricas – sobre la formación de nuevas especies a partir de otras. Algo parecido sucede con su final. Cambios ambientales, falta de plasticidad genética, o ambos factores combinados, hacen que a toda forma de vida le llegue su fin. 

Si esto es así, ¿por qué extrañarnos de que haya extinciones masivas?

La clave para responder a esta pregunta podemos encontrarla en el ritmo al que estas extinciones suceden. Durante la casi totalidad de la historia de la vida sobre la Tierra, las distintas formas de vida han ido desapareciendo (cediendo su lugar a otras nuevas)  con una cadencia media de entre un 5% y un 10% del total de especies cada millón de años, aunque aquí las estimaciones también varían muchísimo. Esta background extinction es, como apuntábamos antes, un fenómeno absolutamente natural. La vida se renueva.

Sin embargo, en ciertas ocasiones, las cosas suceden de otra manera. Los paleontólogos han identificado al menos cinco momentos en la historia de nuestro planeta, en los que la biodiversidad parece que entró en crisis. Son las llamadas extinciones masivas. En esos “momentos” (porque, geológicamente hablando, un lapso de algunos miles de años no deja de ser un instante) se pierden entre un 20% y un 90% el total de especies que pueblan el planeta.

¿Cuáles son las causas de estas extinciones?

martes, 19 de septiembre de 2023

Ecofascismo o igualdad

 He escrito las siguientes líneas intentando emplear un lenguaje desprovisto, en lo posible, de connotaciones sociales, políticas y ambientales. Al mismo tiempo, he dejado algunas pistas indicadoras de que el artículo pretende inscribirse en una larga tradición emancipatoria, pero actualizándose en las coordenadas de la presente crisis ecosocial. Podría haber usado un lenguaje más áspero y combativo, pero entonces probablemente sería malinterpretado por buena parte de sus destinatarios. Espero comentarios, réplicas, observaciones, etc.

El sistema económico imperante ha generado siempre una enorme desigualdad. Ciertamente, ha generado ingentes riquezas, pero, al mismo tiempo, ha mantenido a una buena parte de la humanidad en la más absoluta pobreza. Una cifra quizá excesivamente simplificadora , pero no muy alejada de la realidad, es la que manejaron algunas ONGs hacia el final de los años 90: el 80% de la riqueza mundial está en las manos del 20% de la población. Con estas premisas, pues, no es exagerado afirmar que nuestro actual modelo de producción, distribución y consumo de bienes y servicios es un gran generador de injusticia.

Los defensores de este sistema económico – que llamaremos capitalismo – utilizan diversos argumentos, pero aquí me detendré en uno de los más potentes: lo que coloquialmente se ha conocido como teoría del goteo. En lo esencial, se basa en la siguiente analogía. Las clases altas son representadas como asistentes a un gran banquete alrededor de una mesa repleta de manjares que continuamente se renuevan. Las clases bajas, por el contrario, están simbolizadas por mendigos que pululan por debajo de la mesa, y viven de las migajas que caen de esta. Cuantas más riquezas se acumulen en la mesa (el crecimiento económico), más beneficiarán a los ricos asistentes al banquete, pero más migajas caerán también en manos de los mendigos. Dicho de otro modo, aceptando que solo el 20% de la tarta de la riqueza cae en manos de los pobres, si la tarta crece de manera continua, el 20% de esta también lo hace. Por tanto, las personas empobrecidas tienen acceso a una riqueza progresivamente mayor.

Este argumento se ha tildado de injusto y de cínico, pero, en los últimos tiempos, a estas críticas se le ha sumado otra que, en cierto modo, es materialmente demoledora. La ciencia nos está proporcionando más y más evidencias de que la tarta ya no crecerá mucho más, si es que aún puede hacerlo. Los límites al crecimiento de la tarta se están alcanzando por dos lados distintos:

1. Los recursos naturales: agua, energía, alimentos, materiales mara nuevos desarrollos tecnológicos, etc. Todo ello está sometido, en mayor o menor medida, a una preocupante sobreexplotación.

2. Los residuos, que se acumulan al tiempo que ejercen multitud de efectos nocivos sobre la biosfera y nuestra salud. El caso más conocido es el del CO2, y su indudable influencia en el cambio climático. Pero también plaguicidas, fertilizantes, plásticos, metales pesados, etc., constituyen poderosas amenazas a los equilibrios globales y (insistamos en ello) a la salud de los humanos.

A todo lo anterior habría que añadir la acelerada reducción de la biodiversidad y de los espacios naturales, con lo que se configura una situación ambiental y humana de lo más preocupante.  El mensaje que nos envían todos estos fenómenos es que debemos ir diciendo adiós al crecimiento económico indefinido.

Si no podemos confiar en que un crecimiento continuo de la tarta alivie las tensiones sociales derivadas de la desigualdad, solo nos quedan dos opciones:

1ª.- “Blindar” para una exigua minoría el disfrute de los escasos recursos naturales que durante un tiempo se puedan obtener, dejando al resto de la población al albur de una escasez y emponzoñamiento ambiental crecientes. A esto se le ha dado en llamar ecofascismo.

2ª.- Redistribuir la tarta, al tiempo que se redimensiona. Una solución igualitaria y sostenible que pone de los nervios a las élites gobernantes y – por qué no decirlo – a buena parte de la población en las regiones más opulentas del mundo. Desde mediados del siglo XIX, la redistribución de la tarta (ahora también redimensionada de acuerdo con las posibilidades del planeta) ha recibido nombres que están muy mal vistos en el discurso dominante. Tal vez sea esta la razón de que algunos ecologistas y científicos lúcidos eviten usarlos. Sin embargo, si se leen sus escritos con atención, veremos que no plantean nada muy diferente a lo aquí expuesto. En todo caso, muestran un grado algo mayor de optimismo.

Sin embargo, yo soy de la opinión de que no hay que rehuir el debate. Es más, cuanto antes lo situemos en el centro de los temas que se discuten en público, antes se podrá construir una respuesta a lo que resulta ser una crisis a la vez social, económica, ambiental y, por todo ello, humana. Una respuesta que debe ser eficaz, socialmente convincente y asumible – con todos los matices necesarios -  por la mayor parte de la ciudadanía.

Rubén Nieto.

 

 

  

domingo, 7 de junio de 2020

LOS OCÉANOS SE SATURAN DE PLÁSTICOS

La ONU advierte que, para el año 2050 nuestros océanos tendrán más plásticos que peces. 

 Esta preocupante noticia es consecuencia de la gran cantidad de residuos, como bolsas, colillas, botellas, redes de pesca, etc. que se han vertido al mar de forma accidental durante las últimas décadas. En concreto 8 millones de toneladas de basura llegan cada año a los mares y océanos y se desconoce la cantidad exacta de plásticos, pero se estiman que unos 5-50 billones de fragmentos de plásticos se encuentran en el mar, sin incluir los que hay en el fondo marino o en las playas. A islas, como la situada en el territorio de Henderson, en el Pacífico, llegan cada día 3.570 residuos de plásticos a sus costas, acumulando 18 toneladas de desechos en sus 37 kilómetros cuadrados. 

 Pero realmente los grandes perjudicados son los animales del mundo marino, ballenas muertas con gran cantidad de plásticos en sus estómagos, tortugas y delfines agonizantes después de ingerir este material, cangrejo ermitaño en el interior de un tapón de botella, y así podríamos seguir con incontables ejemplos que afectan a estos animales. 

 Por último, esos mismos desechos plásticos afectan a nuestra salud, ya que los pescados y moluscos que consumimos en nuestra alimentación contienen grandes cantidades de microplásticos que, al consumir estos animales, pasan a nuestro organismo. 

 El impacto de los vertidos en los océanos viene originado por el tiempo que necesita el plástico en biodegradarse, ya que dependiendo del tipo y de las condiciones a las que se expone (luz solar, agentes mecánicos, oxígeno) tarda más o menos tiempo. Algunos ejemplos de estos periodos serían: hilo de pesca ± 600 años, botella ± 500 años, cubiertos ± 400 años, vaso 65-75 años, bolsa 55 años, suela de zapato 10-20 años, colilla 1-5 años, globo 6 meses. 

 Además de la contaminación de aguas y animales con microplásticos, existen otros problemas como los accidentes que sufren los animales marinos y aves del entorno al producirse enredos (tortugas que quedan atrapadas en las viejas redas de los barcos), asfixias (cigüeñas atrapadas en bolsas de plástico), estrangulamientos o desnutrición de los animales al ingerir estos materiales y bloquear el estómago o el intestino (polluelos que tragan algún trozo de plástico y mueren por perforación del intestino o problemas crónicos e irreparables).

 El consumo de plásticos arroja cifras alarmantes, siendo los países más industrializados los que más utilizan estos materiales, como puede apreciarse en el gráfico (fig. 1). En este mapa, podemos observar los residuos de plásticos mal administrados y los remolinos de agua que atrapan enormes masas de desechos en su corriente. 

 Toda esta cantidad de desechos podría reducirse de forma eficaz, mejorando la gestión de las basuras, reduciendo su cantidad y reciclando. Es un esfuerzo de todos y frenar esta contaminación es responsabilidad también de todos, desde quienes los fabrican, lo consumen y administran los residuos. 

Ya en varios países del mundo se han iniciado medidas para detener este problema global, por ejemplo, en Holanda, Alemania, Croacia, Canadá y varios estados de EE.UU. y Australia, ya tienen en marcha sistemas de retorno de envases que ha demostrado que permite recuperar casi el 100% de los envases. Otros como Francia, Marruecos, Senegal, Ruanda, Mauritania o China, han optado por la prohibición del empleo de determinadas bolsas de plásticos. El uso de las microesferas de plásticos empleadas en productos cosméticos está prohibido por leyes en EE. UU. Australia y otros países como Canadá, Dinamarca, Suecia o Reino Unido están en fase de sacar nuevas normas para impedir su utilización. 

 También de forma individual se pueden tomar medidas para reducir el consumo de estos residuos, evitando las bolsas de plástico de un solo uso y utilizar en su lugar bolsas de tela, cestas o carros, priorizando la compra de botellas y envases reutilizable y/o retornables, controlando los ingredientes de los cosméticos y evitar los productos con microplásticos: polietileno (PE), polipropileno (PP), PET, PMMA y/o nylon, rechazando envases y utensilios de un solo uso como vasos, cubiertos o pajitas y por supuesto, depositando los residuos plásticos en el contenedor adecuado. 

 Por otra parte, habría que duplicar los esfuerzos para conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, mares y recursos marinos y sería deseable que se invirtiera en procesos que, no sólo limpien, sino que impidan que los desechos terminen en el mar. 

 El gran potencial del reciclaje es indudable, de botellas de PET (polietileno tereftalato) recicladas pueden proporcionar fibras para fabricar camisetas, los vasos usados de plástico pueden tener más oportunidades transformándose en cubos de basura, bancos para parques o juegos de parques infantiles. La idea es no fabricar más, sino reutilizar lo ya producido, aunque no sea bien acogido por las fábricas de plásticos que obtienen grandes ingresos anuales (600 mil millones). 


















Cristina De la Plata Delgado.

lunes, 8 de julio de 2019

APRENDIENDO A CAMBIAR EL MUNDO ENTRE TODAS - 5


En el anterior artículo expliqué los motivos que me han impulsado a emprender esta actividad con mi alumnado de Primer curso de Bachillerato, en el marco de la asignatura "Cultura Científica".En este artículo presento algunos detalles sobe el contenido y desarrollo de la actividad. Como sabéis, esta consiste en una simulación, con el máximo realismo posible, de tres ONGs. Los dos grandes objetivos eran: 
1.- Poner en práctica conocimientos científicos, tecnológicos y sociales propios de la asignatura, integrándolos en un proyecto colectivo que desarrolle también la vertiente humanística de la ciencia. 
2.- Tomar contacto con problemas humanos propios de la sociedad contemporánea - tanto a nivel local como global - y valorar la posibilidad e importancia de comprometerse en su solución formando parte de colectivos sociales. 

Al igual que en ocasiones anteriores, nos planteamos crear ONGs cuyo ámbito de acción estuviera claramente relacionado con los contenidos de esta asignatura. Esto significa que las asociaciones deberían trabajar en asuntos social y humanamente relevantes, para los que fuera necesario poner en juego conocimientos científicos y tecnológicos. En la asignatura Cultura Científica trabajamos temas científicos de relevancia social: relacionados con la salud (enfermedades infecciosas, patologías asociadas al estilo de vida en los países ricos, etc.) y el ambiente (gestión del agua, calentamiento global, energías renovables, etc.). Así pues, podíamos utilizar como punto de partida los tipos de ONG sobre los que he trabajado en ocasiones anteriores. 

Propuse a mi alumnado que , en tres grupos, diseñaran detalladamente sendas ONGs: 
1.- Un grupo ecologista arraigado en nuestra ciudad (Sevilla) y centrado en problemas locales, pero, al mismo tiempo, capaz de proyectar su acción en la problemática ambiental global. 
2.- Una asociación de apoyo a pacientes de enfermedades raras y su entorno familiar, capaz de actuar en relación con las familias directamente afectadas, la Administración y la sociedad en su conjunto. 3.- Una asociación de solidaridad y cooperación con una región determinada de África subsahariana (Yadé, República Centroafricana), centrada especialmente en ayudar a mejorar sus estándares de salud y educación. 

Los estudiantes que trataran de poner en marcha un grupo ecologista tendrían que poner en juego sus conocimientos de temas como los impactos ambientales en las grandes ciudades, la gestión del agua, las energías renovables, el calentamiento global, etc. Asimismo,tendrían que documentarse sobre la situación urbanística de nuestra ciudad, con especial atención a la movilidad, la contaminación atmosférica y los proyectos que afectan al río y su entorno. 
Por su parte, quienes se agrupaban en la asociación de familiares de pacientes de enfermedades raras tendrían que profundizar en el concepto de enfermedad, los tipos de enfermedades y su repercusión social, con una atención especial a las enfermedades hereditarias y a algunas enfermedades mentales. También tendrían que iniciarse en el complejo mundo de los cuidados y la dependencia, tratando de empatizar con la difícil situación de los familiares de estos enfermos. 
 Finalmente, los miembros de la ONG de ayuda a la región africana antes citada tendrían ante sí una ingente tarea: decidir qué dispositivos de energías renovables utilizarían para abastecer una escuela y un centro de salud situados en el casi inaccesible macizo de Yadé (República Centroafricana); diseñar un sistema barato y práctico de potabilización de agua, así como un conjunto de medidas para abastecer de agua potable a varios núcleos rurales, con objeto de frenar la propagación de ciertas enfermedades infecciosas; poner a punto un programa de lucha contra la erosión del suelo y la consiguiente desertización, que en esta región del mundo constituye uno de los mayores factores ambientales y antrópicos generadores de pobreza. 

En las tres asociaciones, mis estudiantes tuvieron que documentarse sobre los requisitos legales (ley de Asociaciones de Andalucía de 2006, entre otras) para constituir una asociación de utilidad pública. Tuvieron que redactar unos estatutos, hacer una asamblea y elegir una Junta Directiva, definiendo las funciones de cada uno de sus miembros. También tuvieron que definir los tipos de socios, las cuotas que pagarían, las relaciones que mantendrían con otros colectivos (federarse o no federarse con ellos) y con la Administración (solicitud de subvenciones para proyectos concretos, vigilancia crítica de ciertas políticas públicas). Naturalmente, tuvieron que elaborar un presupuesto, detallando fuentes de financiación realistas. 

Cada grupo dispuso de un único documento de apoyo, elaborado por el profesor. En este documento se especificaban los objetivos y productos finales requeridos, así como una pequeña lista de sugerencias y referencias bibliográficas.

Pero tal vez lo más importante es que tuvieron que discutir y aprobar un plan de acción para dos años, definiendo claramente sus objetivos prioritarios, los medios que emplearían para lograrlos (incluyendo la financiación) y los resultados tangibles que esperaban obtener.¿Os parece exagerado? A ellos no se lo pareció. Lo hicieron francamente bien, teniendo en cuenta el escaso tiempo con el que contaron, así como la carga de trabajo que, a finales de este curso, les imponían las demás asignaturas. Elaboraron folletos explicativos, diseñaron y programaron todo tipo de actividades para recaudar fondos, abrieron cuentas en redes sociales e incluso un grupo llegó a redactar, con total corrección formal, la notificación de una manifestación a la Delegación del Gobierno. 

Espero que los resultados se puedan exponer de manera pública en un foro educativo próximamente, pero, en cualquier caso, estaré encantado de ampliar información sobre esta experiencia a quien me la solicite. Lo más importante, para mí, es que una treintena de jóvenes que antes de la actividad desconocían por completo el mundo del asociacionismo y jamás se habían planteado la posibilidad de trabajar colectivamente para mejorar el mundo, lo ven ahora como algo factible y –espero que al menos en algunos casos – deseable. Tal vez alguno de ellos se comprometa en un futuro con algún movimiento de intervención social, y quizá convenza a alguien más para que haga lo mismo. 

Si esto no es “espíritu emprendedor”, que venga Wert y lo vea.

domingo, 16 de junio de 2019

SPACE X: LA CONTROVERSIA DEL PLANETA ROJO

 
Space Exploration Technologies Corporation (Space X) es una empresa privada estadounidense que se dedica al transporte aeroespacial. Ha sido creada por Elon Musk, gran empresario de éxito, fundador también de Tesla Motors y cofundador de Pay Pal, entre otros. Con Space X ha creado varios cohetes de investigación, añadiendo la característica de que la mayoría de sus componentes pueden reutilizarse, como el Falcon 1.
Actualmente, la empresa se encuentra desarrollando el proyecto de construir un transporte para desplazar humanos a Marte para colonizar el planeta rojo, lo cual planea hacer a partir de 2024, con el objetivo final (de aquí a cien años) de establecer allí una colonia de millones de humanos. El proyecto consistiría en llevarlos hasta Marte en la nave, que ya se conoce como BFR o Starship, dejar allí alrededor de un centenar de pasajeros y regresar a la Tierra para un nuevo viaje. El objetivo final y principal de Musk es convertir Marte en un nuevo planeta Tierra donde los humanos puedan vivir de forma normalizada y cómoda.
Sin embargo, ante estas ambiciosas intenciones se plantea una cuestión: la Tierra es el único planeta que tenemos, al que los humanos realmente pertenecemos, así como toda la biodiversidad existente a lo largo y ancho de todo el planeta azul. Nuestro único y hermoso planeta, que estamos destruyendo y por tanto también a nosotros mismos.
¿De verdad el ser humano sería capaz de ser tan antropocéntrico y egoísta como para abandonar por completo lo que nos queda del planeta y aplicar la ley del sálvese quien pueda? Sin duda es una pregunta cuanto menos inquietante, ya que da la impresión de que sí seríamos capaces. ¿No deberíamos centrarnos en salvar lo que tenemos y nosotros mismos estamos destruyendo en lugar de tirar el planeta como un juguete roto e intentar reemplazarlo por otro? Estas mismas preguntas también se las plantean personas del ámbito científico, como Lucianne Walkowicz, astrónoma, que es una de las principales detractoras de esta idea. Recientemente, dio una charla sobre el tema en la que destacaba la frase: “no utilicemos Marte como planeta respaldo”.
Según el proyecto que plantea Elon Musk, es mejor la opción de huir, lo cual nos lleva a otra pregunta importante. ¿Y después? ¿Qué ocurriría tras la invasión del planeta rojo? Desde luego, según esta filosofía de escapar por la vía más rápida y “fácil” volveríamos a destruirlo en cuestión de décadas, ya que aunque con la Tierra hemos tardado siglos, ahora tenemos los conocimientos suficientes como para reducir esa devastación a un tiempo mucho menor.
Quizás sea una medida que podríamos utilizar como último recurso y sin duda con una organización de la sociedad marciana totalmente diferente a la terrícola, puesto que este modelo nos ha llevado a la destrucción masiva del planeta sin ningún tipo de miramiento.
Pero por ahora, esta fecha de caducidad que se le ha puesto a la Tierra, aunque cercana, aún no se ha alcanzado, y en vez de mirar a planetas de futuros inciertos, deberíamos invertir nuestra economía y esfuerzos en revertir el cambio que hemos producido en un planeta que ni muchos menos nos pertenece. Para ello, la sociedad debe ser concienciada y tienen que imponerse medidas que nos alejen del egoísmo humano y nos salven – a nosotros y a nuestro hogar planetario - de la avaricia de esta sociedad capitalista en la que hoy en día vivimos y que nos ha llevado a este derroche.
Ya solo queda plantear la pregunta clave. ¿Lo conseguiremos? Y si no es así, siempre tendremos a Space X y su proyecto reafirmante del antropocentrismo listos para salvarnos. ¿O quizá no?
 
Estrella Mérida Pérez.

lunes, 2 de abril de 2018

OCÉANOS PLÁSTICOS, OCÉANOS MUERTOS


Que la actividad humana se está cargando los océanos no es un secreto, pero… ¿Sabes la repercusión que este hecho tiene sobre nuestro planeta? Aún más importante, ¿sabes cómo han repercutido los océanos a lo largo de la historia del planeta?

LLEGADA DEL AGUA A LA TIERRA Y FORMACIÓN DE LA VIDA

No ha pasado tanto tiempo (geológicamente hablando) desde que la Tierra no era más que una masa incandescente a más del 1000 ℃, esto se debe a la cantidad de cambios geológicos que tuvieron lugar en el proceso de formación y maduración del planeta.

En esta etapa, evidentemente, cosas como los continentes, la atmósfera o la misma vida tal como la conocemos hoy en día no existían y no llegarían a hacerlo hasta la llegada del agua al planeta. Según la teoría del Gran Impacto, un protoplaneta llamado Theia colisionó con el entonces joven planeta Tierra y a raíz del impacto parte de la masa del planeta se desprendió y acabo orbitando alrededor formando la Luna. Esta colisión y la de muchos otros cuerpos celestes como meteoritos o cometas acabarían trayendo partículas de agua al planeta. El agua enfrió la superficie de la Tierra y se formaron las primeras cortezas terrestres y surgieron los primeros mares y océanos. Estos fueron vitales para la aparición de la vida, la cual en sus orígenes no era más que bacterias o algún organismo microscópico que eventualmente iría reproduciéndose hasta dar lugar a grupos de células cada vez mayores y a organismos más complejos como los de hoy en día.

EXPLORACIÓN Y CONOCIMIENTO SOBRE NUESTROS OCÉANOS

Y siendo los océanos los progenitores de la vida, lo más lógico sería pensar que no queden secretos por desentrañar de estos debido a la relevancia que tienen y la curiosidad que han despertado estos en el ser humano.

Pues no, solo un 5% del suelo marino ha sido fotografiado topográficamente. Esto significa que aproximadamente un 71% de nuestro planeta (el porcentaje de superficie ocupado por mares y océanos) es prácticamente desconocido. Esto es debido a que muy pocos aparatos están preparados para una exploración a profundidades mayores de un par de kilómetros, cuando la media de estos se sitúa en 4 kilómetros. Por eso a pesar de que nuestro conocimiento sobre océanos es relativamente extenso en lo que a oleaje, mareas, corrientes marinas y vida animal se refiere; podemos afirmar que conocemos más información sobre la superficie lunar o de Marte que del fondo de nuestros océanos.

EMULSIÓN DE DESHECHOS CONTAMINANTES EN LOS OCÉANOS, CALENTAMIENTO GLOBAL, HIPOXIA Y ACIDIFICACIÓN DE LOS MARES

La asimilación de los océanos como nuestro vertedero personal ha provocado cambios en los ecosistemas marinos provocando la rotura de la cadena alimenticia debido a que los deshechos vertidos en el agua provocan la muerte de animales marinos. Si la situación sigue así, la ONU estima que en el año 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos.

Este no es el único problema provocado por la actividad humana, recientemente se ha observado una acidificación del agua de los océanos. Esto es provocado por la emulsión de CO2 a la atmosfera lo que provoca una pérdida del oxígeno en los mares, fenómeno conocido como hipoxia. En determinadas zonas de los océanos los niveles de oxígeno han descendido tanto que ya no queda horizonte para la vida.

La emulsión de CO2 también influye a los océanos acentuando el calentamiento global, derritiendo los polos y subiendo el nivel medio del agua en el planeta.

SITUACIÓN ACTUAL Y COMBATE CONTRA LA CONTAMINACIÓN EN MARES, PLANETA Y CALENTAMIENTO GLOBAL EN GENERAL

A partir de los datos presentados podemos afirmar que los océanos son el reflejo del maltrato que genera el ser humano hacia su propio ecosistema. Aunque por sentido de pura lógica debería evitarse la emulsión descontrolada de CO2 a la atmósfera o de plásticos y demás productos contaminante al medio ambiente las grandes potencias a pesar de ser advertidas en reiteradas ocasiones por la ONU, cumplen un plan referente al recorte de emisiones ineficiente.

En las grandes potencias ha habido desde hace unos años una tendencia general por parte de los gobiernos de las mismas por un retroceso en los logros por la protección medioambiental.

En USA desde la subida al poder de Donald Trump ,45° presidente de los Estados Unidos, se ha dado un giro a la normativa que protege el medio ambiente y la salud pública. Los retrocesos en materia medioambiental se justifican con la protección de puestos de trabajos y el crecimiento económico.

Esto abre el debate de si la protección del medio ambiente es algo antagónico con el capitalismo económico.

·         Algunos activistas como Naomi Klein, sostienen que para solucionar la situación entre medio ambiente y conflictos económicos climático es necesario cambiar el modelo económico hacia un sistema más planificado en lugar de eliminar regulaciones ya que el libre mercado no aporta ninguna respuesta que proteja realmente el medio ambiente.

·         Otros defienden actualmente determinados sectores de la industria se han concienciado y han aceptado una transición inevitable hacia las energías limpias y que en un futuro lo harán todas.

OPINIÓN PERSONAL

En conclusión, desde mi punto de vista opino que temas de carácter general que nos afectan a todos ya no solo como sociedad sino como ciudadanos del mundo, no deberían estar sujetos a intereses nacionales, económicos o de cualquier índole. Sin embargo este tipo de situaciones llevan sucediéndose desde que el hombre es hombre, el egoísmo en el individuo puede que sea algo miserable y digno de pena pero el egoísmo en la especie humana es la extinción.
Alicia Baca
 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 22 de marzo de 2018

ORCAS

Las orcas son mamíferos de la familia de los delfínidos, son también conocidas como ballenas asesinas, nombre debido a su alta posición en la cadena alimentaria, amenazadas solo por el ser humano.
Estos animales son conocidos por ser grandes depredadores, capaces de atacar incluso a leones marinos, ballenas y hasta tiburones. Además de su gran inteligencia, se ha descubierto que las orcas tienen cultura y hasta dialectos. El cerebro de las orcas es el segundo más grande del grupo de los mamíferos marinos (6.8 kg). Se ha descubierto que el cerebro de estos delfínidos contiene neuronas con la misma forma que las del cerebro humano. Asimismo la complejidad de su corteza cerebral es apabullante, casi superando a la humana.
La orca ocupa el tercer puesto en la lista de los seres vivos más inteligentes del mundo, con un cociente de encefalización (masa del encéfalo de un animal respecto a la masa que se esperaba que tuviese por su tamaño corporal) de 2.7-3.3. Las orcas tienen cultura, puesto que las poblaciones de estos cetáceoss (viven en vainas, grupos  de 6 a 40 miembros) se diferencian entre sí respecto a su estructura social (relación muy fuerte con sus madres, trabajo en equipo para la caza), sus vocalizaciones (el dialecto varía de una vaina a otra), su comportamiento (por ejemplo, se dice que las orcas de las regiones más frías son curiosas) y su alimentación.
Las ballenas asesinas son animales sociales, y utilizan el trabajo en equipo para realizar actividades tales como la caza, para la cual idean planes complejos . Además, las orcas tienen desarrollado el sentido de la empatía, ayudan a una orca si esta está imposibilitada o herida y crean fuertes vínculos con sus vainas a lo largo de su vida.
Isabel Penalba.

domingo, 11 de marzo de 2018

MEJILLÓN CEBRA

El mejillón cebra es peligroso porque se va extendiendo poco a poco por sistemas de agua dulce en los que antes no vivía, y este provoca grandes daños, tanto ecológicos como económicos. Procede de los lagos del sudeste de Rusia y es una especie invasora, y se ha distribuido por muchísimos lugares del planeta, ya que se adapta a aguas de diferentes salinidades durante periodos prolongados. Además, produce cantidades de huevos altísimas, más altas que las que suelen producir otros bivalvos de agua dulce, por lo que es muy eficiente desde un punto biológico. Su gran expansión se ha producido gracias a los traslados de pequeñas embarcaciones de pescado entre ríos y lagos; las larvas y pequeños bivalvos van adheridos al fondo de las embarcaciones,lo que dificulta su detección. Algunos de sus daños ecológicos son: - En muchas ocasiones han desplazado a las especies autóctonas. - Son capaces de asentarse encima de las poblaciones de bivalvos preexistentes, matando a los que quedan debajo. Algunos de los perjuicios económicos son: - Provocan grandes daños cuando se adhieren a estructuras de madera o de otros materiales empleados en obras propias de lagos, pantanos o ríos, como tuberías, canales, vigas de soporte y bombas de trasiego, ya que si penetran en el interior de una tubería, en pocos años pueden llegar a cegar su luz, por lo que esto hace que tengan que gastarse grandes cantidades de dinero en limpiar y restaurar esas estructuras. Su nombre científico es Dreissena polymorpha, y en realidad no es un mejillón. Se parece más a las almejas y bivalvos similares que a los mejillones. Tiene este nombre ya que tienen cierta semejanza con los mejillones en la forma, aunque el mejillón cebra es más pequeño que los mejillones marinos, puede alcanzar los 5 cm de longitud. Y el apelativo “cebra” lo tiene por el dibujo de rayas de la concha, que recuerda a las líneas de las cebras. Para intentar solucionar este problema, hay un pez que come mejillones cebra, el pez de agua dulce llamado Rutilus rutilus. Sin embargo, todavía no se conoce ningún lugar en el que este pez haya llegado a limitar las poblaciones de mejillón cebra. Como conclusión se puede decir que el Dreissena polymorpha es una peligrosa plaga, ya que además de suponer un gran problema para la biodiversidad de ríos y lagos, también provoca daños económicos que pueden ser muy importantes. Y que hasta el momento no se ha encontrado ninguna forma eficaz de combatirla.
  Sara Pérez.

jueves, 25 de enero de 2018

PECES SIN OXÍGENO (CASI)

La hipoxia es una condición que se da en las aguas naturales cuando el nivel de oxígeno disuelto en estas es muy baja comparado con el de la atmósfera. Esto ocurre cuando hay una alta concentración de nutrientes minerales en el agua, junto con luz y temperaturas que favorezcan la realización de la fotosíntesis. Todos estos factores favorecen la producción primaria, que necesita mucho oxígeno, y aunque estas algas y microalgas también generan oxígeno, no es el suficiente y el nivel de oxígeno no se encuentra equilibrado con el de la atmósfera. Cuando estos dos niveles están equilibrados se dice que está en condiciones “normóxicas”. ¿Por qué hay algunos peces que pueden vivir en condiciones hipóxicas y otros que no? Esto es posible gracias a mecanismos fisiológicos. Algunos peces como el Pseudocrenilabrus multicolor victoriae pueden aguantar estas condiciones debido a que tienen una concentración de hemoglobina y una afinidad por el oxígeno más altas de lo común. Otro mecanismo fisiológico es, simplemente, la anatomía de estos peces. En las zonas con menos concentración de oxígeno, el Pseudocrenilabrus ha desarrollado branquias mayores, para así disponer de mayor superficie corporal que se dedique a la captación de oxígeno. Esta característica no tiene carácter genético, sino que el pez la adquiere a lo largo de su vida. Otra diferencia que tienen los peces de esta especie que viven en condiciones hipóxicas con los que no lo hacen es que los peces que viven en zonas con baja concentración de oxígeno disuelto en agua tienen el cerebro más pequeño, esto tampoco es genético, sino que es una consecuencia de vivir en estas aguas. El tejido encefálico necesita demasiado oxígeno, pues es muy activo, y en un lugar con tan poco oxígeno, las necesidades de este tejido no pueden ser llevadas a cabo en su totalidad. Es posible que esto también conlleve a que los peces tengan una menor capacidad cognitiva, pero todo esto se compensa pues estos peces tienen otras ventajas, como por ejemplo una menor competencia por el alimento. Isabel Penalba Rodríguez

lunes, 5 de junio de 2017

EN UN FUTURO PRÓXIMO, MÁS PLÁSTICOS QUE PECES


 

La cantidad de plástico que se desperdicia en los océanos está aumentando considerablemente. El plástico, en el medio ambiente, comienza enseguida a fragmentarse en partículas cada vez más pequeñas, capaces de ser transportadas a grandes distancias por el viento y el agua.  Algunas partículas son tan pequeñas que no pueden verse a simple vista. Pero, por pequeñas que sean, siguen siendo no biodegradables y tóxicas.

Un estudio de 2010 estima que entre 5 y 13 millones de toneladas métricas de plásticos terminan en el mar cada año. En la actualidad se calcula que de media hay 13.000 plásticos por milla cuadrada de océano, con un peso total de 100 millones de toneladas. Esto, está generando las llamadas “grandes manchas de basura”. En su gran mayoría están compuestas por fragmentos pequeños (menos de 4 mm) y dispersos en superficies gigantescas, por lo que es imposible verlas a simple vista, y mucho menos limpiarlas.

En las zonas centrales de los mares, el plástico está afectando al plancton, la clave de la cadena alimentaria marina, por lo que estamos generando una cadena alimentaria contaminada.

El 100% de las muestras de arena de playas de todo el mundo contienen contaminación por microplásticos, partículas tóxicas diminutas mezcladas con la arena. Ya se están formando “playas de plásticos” donde las partículas de plástico compiten con la arena natural. La más notable es Kamilo Beach, en el sur de Hawaii.

¿DE DÓNDE PROCEDE LA MAYORÍA DE LOS PLÁSTICOS QUE CONTAMINAN LOS MARES Y OCÉANOS?

La gran mayoría proviene del turismo costero. Ropa, botellas, latas, comidas, cigarrillos, juguetes de plástico y accesorios para bañistas, que bien se olvidan o se dejan en la arena como basura.

También de aguas residuales. En ellas se incluyen las aguas de saneamientos de las ciudades costeras y las redes de aguas que transportan basura, preservativos y jeringuillas. Todas ellas son vertidas indiscriminadamente al mar sin ningún tipo de acondicionamiento.

Y también pero en menor medida, la basura de los pescadores y los desperdicios de los buques. Sedales, redes, flejes, nasas...Y en general, kilos y kilos de basuras que se arrojan al mar deliberada o accidentalmente.
María José García Rodríguez.
Pedro Gómez Bonilla.

EL MEJILLÓN CEBRA

Este animal es conocido por mejillón cebra (Dreissena polymorpha). Su peligrosidad viene dada porque se extiende muy rápidamente por ecosistemas en los que antes no se encontraba, para causar diversos daños.
Se parece mucho al mejillón aunque realmente no lo es. Se adhiere al sustrato y su apelativo de “cebra” procede del dibujo que porta. Su longitud máxima son 5 cm y es una especie invasora además de producir cantidades de huevos extremas. Se extienden porque se adhieren al fondo de las grandes embarcaciones.
Los efectos más negativos que tienen son, primeramente, desplazar especies autóctonas, asentarse encima de poblaciones de otros moluscos preexistentes, matándolos. También se adhieren a estructuras y bombas de trasiego. Atascan las tuberías y por ello se debe gastar mucho dinero en la limpieza. El único pez que las devora es el Rutilus rutilus, de agua dulce pero no acaba con la población entera del mejillón cebra.
David Aldridge, en la ponencia inaugural dictada en el Congreso Europeo de Malacología, ha propuesto utilizar toxinas microencapsuladas que se basan en el modo de alimentación de los bivalvos. Es la filtración de partículas que están en suspensión en el agua, pero hay que comprobar que éste método no es dañino en otras especies.


  En EEUU, la presencia de este bivalvo invasor ha causado en unos diez años pérdidas por valor de unos 1.600 millones de euros. España no ha conseguido escaparse de la invasión del mejillón cebra: En 2001 se detectaba su presencia en Cataluña, en el bajo Ebro, y en la actualidad ha logrado instalarse en nueve comunidades autónomas.
Natalia Jiménez.
Alexandra Solís .

viernes, 17 de julio de 2015

LEPIDODENDRON, O CÓMO MORIR DE ÉXITO EN EL CARBONÍFERO.


Imaginemos que viajamos hacia atrás en el tiempo, hasta un período de la historia de la Tierra que los geólogos denominan Carbonífero, hace entre 360 y 300 millones de años. En el Hemisferio Norte encontraríamos extensísimos bosques húmedos asentados sobre suelos pantanosos. Una de las principales especies arbóreas sería Lepidodendron, el protagonista de esta historia.
¿Qué tipo de planta era Lepidodendron? Si nos fijamos sólo en su tamaño – hasta 30 o 40 metros de altura – diríamos que un árbol, y de los más grandes. Sin embargo, Lepidodendron está bastante lejos de los actuales árboles de todo tipo. Evolutivamente, está mucho más relacionado con los actuales licopodios y, en un sentido amplio, con los helechos. Su “tronco” apenas contenía lignina, lo que lo hacía más frágil y quebradizo que los árboles presentes. Si camináramos por un bosque carbonífero, probablemente encontraríamos muchos troncos de esta planta caídos, hundidos en el pútrido sustrato pantanoso. La descomposición anerobia de estos troncos se vería frenada por ciertos compuestos microbicidas almacenados en su corteza. Esto, junto con su enterramiento progresivo, siempre en condiciones anaerobias, originaría a la postre los grandes yacimientos de carbón.

El análisis de los abundantes restos fósiles de esta planta ha revelado que, a diferencia de sus parientes actuales, tenía poco xilema y carecía por completo de floema, el tejido que permite la distribución de las moléculas orgánicas elaboradas fotosintéticamente en las hojas. Esto plantea el problema de explicar cómo obtenían las partes inferiores de la planta el suministro de materia orgánica imprescindible para sus necesidades vitales. La respuesta se ha encontrado en la disposición de sus raíces cilíndricas. De cada una de ellas salían radialmente muchas y muy largas raicillas, varias de las cuales emergían del fondo pantanoso hasta la superficie. Allí, expuestas a la luz, sus células podrían hacer la fotosintesis. De este modo, las partes inferiores de la planta no necesitaban recibir moléculas orgánicas de las superiores.
Como puede verse, Lepidodendron había desarrollado sofisticados dispositivos anatómicos que facilitaban su vida en áreas pantanosas, haciéndole muy eficaz en la absorción de CO2 atmosférico. Durante millones de años, los extensos bosques de Lepidodendron dominaron el paisaje del Hemisferio Norte, Sin embargo, hacia el final del Carbonífero Superior (unos 310 millones de años atrás) comenzó a reducirse su área de distribución hasta, finalmente, desaparecer. ¿Por qué?
Según la hipótesis más aceptada, la causa de su declive fue la superadaptación a los pantanos de sus órganos subterráneos, la misma que le había garantizado el éxito ecológico durante un larguísimo período de la historia de la Tierra. El sistema de raíces y raicillas semisubterráneas hacía difícil que la planta pudiera arraigar en suelos secos y compactos. Además, ese sistema, al quedar enterrado en el suelo, imposibilitaría la nutrición de la parte inferior de la planta.
Los suelos secos y compactos se volvían más y más frecuentes conforme el clima evolucionaba hacia condiciones frías y áridas. Grandes masas continentales se aproximaban, en un colosal proceso tectónico que daría lugar  a un supercontinente y a la durísima glaciación permocarbonífera. Los continentes situados en el Hemisferio Norte sufrieron una progresiva aridificación que, originó, a su vez, el declive de las licofitas como Lepidodendron. El nicho ecológico de esta planta dominante fue ocupado por los antepasados de las actuales coníferas, mejor dotados anatómicamente (troncos con cilindros leñosos, raíces profundas, etc.) para vivir en climas secos y fríos.
En resumen, el planeta, al irradiar calor a través del manto y la corteza, cambiaba su fisionomía superficial y su clima, como tantas veces lo ha hecho a lo largo de su historia. Estos cambios llevaban a la extinción a ciertos seres vivos, al tiempo que abrían oportunidades evolutivas a otros. Desde este punto de vista, la historia de Lepidodendron es un ejemplo más de esta incesante dinámica planetaria que implica a la geosfera, bisfera, atmósfera e hidrosfera, todas ellas en continua interacción.

domingo, 10 de mayo de 2015

UN RESPETO PARA LAS HIENAS - 2

En una anterior entrada presentábamos la asombrosa vida social de las hienas manchadas, que viven en grupos matrilineales liderados por una hembra alfa, al tiempo que las hembras muestran mayor tamaño y agresividad que los machos. Los genitales femeninos presentan un aspecto muy masculinizado, con un clítoris similar a un pene, y unos labios mayores que se asemejan a testículos.

En esta entrada presentaremos muy brevemente las bases fisiológicas de estos caracteres, así como una posible explicación evolutiva. Los machos adultos presentan unos niveles de testosterona en sangre superiores a los de las hembras, como cabría esperar. Sin embargo, las hembras tienen unos niveles más elevados de androstenediona, otra hormona androgénica (induce caracteres secundarios masculinos), pero de origen ovárico. Durante la etapa prenatal, ambos sexos tienen concentraciones muy similares de ambas hormonas. Sin embargo, el feto femenino está dotado de un enzima que le permite convertir la androstenediona en testosterona. Esta parece ser la causa de la acusada agresividad femenina, así como de su dominancia frente a los machos. En cuanto al mayor tamaño de las hembras y sus genitales masculinizados, también se podría explicar por la presencia de testosterona durnte algunas semanas de su desarrollo embrionario. Este “baño” precoz de testosterona sensibilizaría los receptores de hormonas androgénicas en muchos órganos embrionarios, de manera que una posterior exposición a estas hormonas, incluso a bajos niveles, desencadenaría una masculinización anatómica. Esto podría servir como explicación sucinta y aproximada del “cómo”, pero también hay que buscar un “para qué”, una utilidad (que no un propósito, no caigamos en finalismos) que nos explique la persistencia de este dispositivo fisiológico a lo largo de la evolución. Pues bien, la masculinización de las hembras de hiena manchada podría serles de gran utilidad social y ecológica al permitirles abordar con éxito las siguientes tareas:
1.- Su participación en las ceremonias de saludo, importantes para cohesionar el clan de cara a la caza cooperativa.
2.- La competición por presas frente a otros clanes y frente a otras especies depredadoras: leones, leopardos, etc.
3.- La defensa del territorio del clan, protegiendo para éste tanto el espacio de caza como las crías, que son las víctimas preferidas de otros clanes.
Aún queda algo importante por explicar: la causa original de que la selección natural generara y mantuviera este complejo mecanismo. Una hipótesis plausible supone que todo comenzó porque unos genitales femeninos masculinizados podrían favorecer a sus portadoras en las importantes ceremonias de saludo, claves para el reparto de comida y el reconocimiento de las jerarquías. Los cambios hormonales necesarios para conseguir esos genitales masculinizados, acarrearían, a su vez, las demás transformaciones morfológicas, fisiológicas y etológicas.

domingo, 28 de septiembre de 2014

MASS EXTINCTION AND GEOLOGICAL EVENTS / EXTINCIÓN MASIVA Y EVENTOS GEOLÓGICOS

Cuanto más profundiza la ciencia en el conocimiento del planeta Tierra, más patentes son las interacciones entre Geosfera, Biosfera, Hidrosfera y Atmósfera. Aquí tenemos un ejemplo bien documentado. Un equipo de la Universidad de Geociencias de Wuhan (China) ha publicado un artículo en el que muestran cómo la integración de todos los continentes en un gran supercontinente (Pangea) a fines del Pérmico, desencadenó cambios en la tasa de erosión y sedimentación, la concentración de oxígeno en atmósfera e hidrosfera, la de ozono estratosférico, la temperatura terrestre, etc. que llevaron finalmente a la mayor crisis de biodiversidad conocida.
El enlace es el siguiente:
http://www.geologypage.com/2013/11/the-biggest-mass-extinction-and-pangea.html#ixzz3EWnwuhcE

Espero que mi alumnado de CTMA sepa apreciar este artículo.

jueves, 9 de enero de 2014

TRES ESCENARIOS GEOGRÁFICOS PARA EL CALENTAMIENTO GLOBAL


En esta entrada intentamos reflejar cómo afectaría el calentamiento global a lo largo del siglo XXI a tres regiones muy diferentes desde el punto de vista climático, demográfico, económico y cultural. Se trata de una descripción cualitativa, muy sucinta y aproximada, con algunas afirmaciones que necesitarían una matización si queremos ser verdaderamente rigurosos. Pese a ello, creo que puede ser válida como primera aproximación para comprender lo que nos espera si no somos capaces de prevenir este calentamiento.

El calentamiento global: previsiones cualitativas para distintos escenarios geográficos.

Resumiremos algunas posibles consecuencias del aumento de temperatura a lo largo del siglo XXI en tres escenarios geográficos muy diferentes:

1º.-  Monzónico. Ej.: Golfo de Bengala Bangla Desh, Calcuta y Sunderbuns, Delta del Mekong, etc.

1.1.- Mayor intensidad y frecuencia de fenómenos atmosféricos de alta energía: lluvias torrenciales, ciclones, vientos monzónicos, inundaciones, etc. Dos causas:

- Más energía cinética de las moléculas gaseosas de la troposfera.

- Al desplazarse los cinturones climáticos hacia el Norte en el hemisferio N, las zonas de origen de los ciclones están más cerca de algunas áreas costeras muy densamente pobladas, como puede comprobarse en cualquier mapa.

1.2.- Adelanto en la llegada de los frentes lluviosos monzónicos, con la consiguiente perturbación en la maduración de los arrozales.

1.3.- Salinización progresiva de los acuíferos costeros. Posiblemente sea la consecuencia más difícil de prevenir y, por tanto, la más peligrosa a medio plazo.

Nótese que todos estos fenómenos sucederán sobre una región con una altísima densidad de población (afectarían directamente a algunos cientos de millones de personas) y a sociedades muy vulnerables a riesgos climáticos.

2º.- Mediterráneo. Incluye, en mayor o menor medida, todo el Sur de Europa, Norte de África y Oriente Medio.

Los modelos regionales más ajustados hasta ahora indican un incremento de temperaturas de 3ºC – 4ºC, así como una reducción de un 10% - 20% en las precipitaciones. Todo ello, en su conjunto, traería consigo una importante reducción en el volumen de agua disponible.

En el caso de Andalucía, lo anterior afectaría sensiblemente a dos de los sectores productivos más dinámicos de nuestra economía: la agricultura de regadío y el turismo. Probablemente obligaría a realizar cuantiosas inversiones en grandes obras de infraestructura para asegurar el abastecimiento de agua: trasvases de cuenca, embalses, desaladoras, etc. Todas estas infraestructuras, además de ser muy costosas, tienen un elevado impacto ambiental.

3º- Norte de Europa. Cuenca del Mar Báltico, Escandinavia, Islas Británicas, etc.

Los modelos prevén una mayor pluviosidad en forma líquida, junto a deshielos más rápidos e intensos, y probablemente una mayor frecuencia e intensidad de inundaciones. La temperatura más alta, junto con el aumento en la pCO2 atmosférica, podría incrementar el rendimiento fotosintético y, consecuentemente, la producción agrícola, al menos en ciertos cultivos. Otras consecuencias serían:

- Posibilidad de introducir nuevos cultivos, propios de regiones más meridionales: vid, cítricos, etc.

- Apertura de nuevas rutas de navegación a través del Ártico. Esto haría más rápido y barato el transporte de mercancías a gran escala entre los puertos europeos y asiáticos.

- Posibilidad de explotación de yacimientos de minerales, gas, etc. en lugares hoy inaccesibles.

Hay indicios de peso de que todas las predicciones relativas a esta área geográfica se están empezando a cumplir. Se han vuelto a cultivar viñedos en el Sur de Inglaterra, varios barcos mercantes han abierto nuevas rutas costeando el Ártico y los estados ribereños han desencadenado multitud de acciones diplomáticas para hacer valer sus derechos de explotación de las nuevas reservas minerales del Ártico.

Si comparamos los tres escenarios anteriores, observaremos fácilmente que las consecuencias del calentamiento pueden ser muy diferentes, dependiendo de la región del mundo que estudiemos. Profundizando un poco más, encontraremos que gran parte de las consecuencias más negativas recaen en escenarios geográficos muy densamente poblados y dominados por la pobreza, como BanglaDesh, Calcuta, Filipinas, delta del Mekong, etc. Por el contrario, algunas de las pocas consecuencias que pudieran ser positivas - como la extensión hacia el Norte de Europa de cultivos mediterráneos de alto valor añadido, o la explotación de recursos minerales en regiones árticas – se concentran en algunas de las regiones más ricas y desarrolladas del globo.

El lector o lectora inteligente sabrá relacionar estos hechos con las actitudes que países ricos y pobres (dicho de manera sumaria aunque inexacta) han mantenido durante las negociaciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin duda, el lector o lectora inteligente sabrá extraer las oportunas consecuencias.

 

martes, 24 de diciembre de 2013

NO HAY PROGRESO EN LA EVOLUCIÓN / THERE'S NO PROGRESS IN EVOLUTION

Pocas personas no especialistas en Biología habrán oído hablar de los Ctenóforos, ni siquiera bajo el menos intimidante nombre de “nueces de mar”.  Son pequeños, marinos y no muy fáciles de ver. A partir de ahora, sin embargo, pueden ser algo más conocidos, porque la recién publicada secuenciación de su genoma los coloca en la base del árbol evolutivo que lleva desde los más antiguos organismos pluricelulares hasta los actuales animales. Dicho de otro modo: los Ctenóforos parecen ser el grupo animal más antiguo, del que descenderían, por ramificaciones sucesivas, todos los demás integrantes del Reino Animal.
Hasta la publicación de este trabajo en Science eran las esponjas los candidatos a antepasados de todos los animales. La razón estribaba en su mayor simplicidad estructural. En un momento temprano de su desarrollo los embriones de todos los animales están formados por una especie de bolsa hecha de células, a la que se ha llamado gástrula. Al crecer en grosor la pared de esta bolsa o saco, se diferencian en ella tres capas de células. La exterior (ectodermo) da lugar a la piel y el sistema nervioso, la interior (endodermo) al aparato digestivo, y la intermedia (mesodermo) a los músculos. Pues bien, las esponjas carecen de esta capa intermedia, lo que les convertía, junto con el tipo de células que las forman (muy parecidas a ciertos protozoos unicelulares) en candidatas a organismo más antiguo del Reino Animal. Según esta hipótesis – mayoritaria hasta ahora entre los zoólogos – después vendrían, por orden de complejidad creciente, los Cnidarios (medusas, corales y anémonas) y los Ctenóforos.
Pues bien, la secuenciación del genoma de los Ctenóforos parece contradecir esta hipótesis, al adjudicarles una mayor antigüedad que las más sencillas -estructuralmente hablando- esponjas. Habrá que reconstruir cuidadosamente esa parte basal del árbol evolutivo de los animales, asumiendo que, desde casi el comienzo de su desarrollo, nuestros antepasados del Reino Animal disponían de tres hojas embrionarias, y que posteriormente, algunos perdieron una de ellas, originando los más sencillos Poríferos (las esponjas).
Sin embargo, este hallazgo nos proporciona otra lección al menos igual de interesante, pero esta vez no sobre el contenido de nuestras teorías, sino sobre cómo las concebimos, dejándonos llevar a veces por concepciones más estéticas que meramente científicas. Existen muchas pruebas, directas e indirectas, de que los primeros seres vivos debieron ser similares a los más sencillos de los actuales: unicelulares y carentes de núcleo celular, como las actuales bacterias. A partir de ellos, la selección natural debió favorecer la aparición de formas de vida más complejas. Células con núcleo, organismos coloniales, pluricelulares etc.

Anémona (Cnidario).
De aquí a suponer que la evolución hace progresar a la vida desde formas simples a otras progresivamente más complejas, solo hay un paso, el que dio Lamarck y su “Biología del sentido común” (¡ay, qué malas pasadas nos juega el sentido común en Ciencia!), y que, a su vez, nos recuerda tanto la scala naturae de los antiguos. Desde luego, es intelectualmente cómoda, incluso reconfortante, la idea de la evolución como un camino ascendente desde las formas más sencillas hasta las más elaboradas, culminando en nosotros, poseedores del cerebro más complejo y la conducta más refinada. Sin embargo, no hay ninguna prueba empírica favorable a esta visión (procedente, por otro lado, de ámbitos exteriores a la ciencia), mientras que sí hay muchos indicios, como este del genoma de los Ctenóforos -  de que los seres vivos pueden originar formas de mayor, menor o igual complejidad dependiendo de las presiones ambientales que actúen sobre sus genomas. Otro ejemplo que puede ilustrar la falta de direccionalidad de la evolución se encuentra en nuestros propios orígenes. En los últimos años se están acumulando más y más pruebas de que la posición erguida (ese carácter que, junto con nuestro gran cerebro, parece marcar nuestra diferencia con nuestros parientes simiescos) apareció y desapareció varias veces en el desarrollo evolutivo de los Primates. Es más, hay datos del registro fósil que apuntan a que el antepasado común de chimpancés, bonobos y humanos poseía ya este carácter, que habría desaparecido posteriormente en la línea evolutiva que llevó a los chimpancés.
Medusa (Cnidario).
En conclusión, la secuenciación del genoma de las nueces de mar supone un nuevo revés para la idea, siempre acechante, de la evolución direccional. Las sencillísimas esponjas parecen descender de las más complicadas nueces marinas. La evolución no sigue un progreso, ni siquiera hacia una mayor complejidad. Los seres vivos cambian, sin más.
 

lunes, 12 de agosto de 2013

BIOLOGÍA EN EXPLOSIÓN, MEDICINA EN PROGRESIÓN (2)

 
 
En mi anterior entrada comentaba algunos avances en Biotecnología que pueden –seamos cautos –tener importantes aplicaciones médicas en un futuro más o menos próximo. A continuación escribiré muy brevemente sobre otros dos avances que, en apariencia, están muy poco relacionados con los anteriores. Sin embargo, si los relacionamos todos entre sí, podemos obtener ciertas conclusiones interesantes sobre el funcionamiento de la ciencia:
1.- La hamburguesa “biotecnológica”. Recientemente se ha publicitado la presentación en sociedad de la primera hamburguesa elaborada a partir de cultivos de células musculares, procedentes, a su vez, de células madre bovinas. Desde un punto de vista estrictamente científico no es un avance en nuestro conocimiento. Se trata, más bien, de una nueva aplicación de algo que ya se venía haciendo: desarrollar cultivos celulares de distintos tejidos animales a partir de células madre adultas o embrionarias de la misma especie.
Las valoraciones de esta nueva aplicación biotecnológica son muy variadas. Muchas voces han asegurado que esto permite afrontar el abastecimiento de proteínas animales, de alto valor nutritivo, a una población mundial en continuo crecimiento. Quienes opinan esto nos recuerdan que la producción de carne tiene unos límites marcados por el enorme consumo de tierras fértiles, agua, combustibles, etc. necesario para mantener la descomunal cabaña ganadera que nos alimenta. En el mismo sentido – el de una valoración positiva – se alzan voces recordando los enormes sufrimientos que la ganadería industrial impone a multitud de animales.
Otros analistas, sin embargo, rechazan conceder a esta innovación un valor que no sea el puramente anecdótico, algo así como esas paellas gigantescas que se elaboran solamente para hacer una nueva entrada en el libro Guinness de los records. Un punto de vista próximo a éste es el de quienes se preguntan si detrás de esta hamburguesa high-tech. no habrá un nuevo y gigantesco negocio para las grandes empresas biotecnológicas, y si no sería más razonable (aunque menos beneficioso para los del business) reducir el consumo de carne en los países más desarrollados.
2.- Última hipótesis sobre las causas de la “explosión cámbrica”. Con este nombre se conoce un hecho que supone un reto a la capacidad explicativa de la Biología evolucionista desde los tiempos del propio Darwin. Hace 540 millones de años, en el momento que los científicos marcan como el comienzo del período Cámbrico, los océanos registran la aparición “repentina” de todos los grandes grupos animales actuales excepto uno (los Vertebrados) y unos cuantos más que posteriormente desaparecerán. Las hipótesis para explicar esta aparentemente repentina explosión de biodiversidad, se pueden clasificar en tres grupos:
- Hipótesis genéticas. Atribuyen este fenómeno a la aparición de algunos grupos de genes reguladores del plan estructural del cuerpo: simetría bilateral, cuerpo segmentado, ´repetición de órganos en cada segmento, cefalización, etc. En las últimas décadas, la investigación en Genética del desarrollo ha puesto de manifiesto que bastan unas pocas (quizá algunas decenas) mutaciones, duplicaciones y recombinaciones en algunos genes (genes homeóticos) para diferenciar una célula huevo en animales con cuerpos tan distintos como los de un ratón, una mosca, un gusano marino o un ser humano. Es más, la secuenciación de estos genes homeóticos ha revelado que los compartimos todos los animales, con pequeñas diferencias que son, precisamente, las que explican que tengamos un cuerpo humano y no el del “espantoso insecto” en que se despertó convertido Gregor Samsa, el personaje de La Metamorfosis de Kafka. Parece tentador, pues, atribuir la explosión cámbrica a la relativamente rápida acumulación de cambios genéticos en unos animalitos más sencillos, tal vez parecidos a los actuales pólipos, medusas, etc.
- Hipótesis ambientales. Todas ellas tienen en común la identificación de algún factor ambiental como “culpable” de esta repentina  aparición de formas de vida complejas en los océanos cámbricos. Uno de los candidatos mejor situados como desencadenante ambiental sería el oxígeno molecular (O2), que habría alcanzado concentraciones atmosféricas próximas a las actuales. Esto habría llevado a los mares a saturarse de oxígeno disuelto, lo que, a su vez, habría permitido la aparición en poco tiempo (geológicamente hablando) de formas de vida más voluminosas, estructuralmente complejas y que requieren un metabolismo energético muy intenso, lo que, por razones químicas, sólo es posible si se usa el oxígeno para obtener energía.
Otros posibles desencadenantes de la explosión cámbrica podrían ser el sodio o el calcio disueltos en el agua marina (en definitiva, la salinización de los océanos, con distintas variantes), algún cambio climático planetario, el establecimiento de las corrientes marinas en formas parecidas a las actuales, y hay incluso quien relaciona la formación de la capa de ozono con este fenómeno.
- La hipótesis negacionista. Hay científicos que directamente niegan la existencia de la explosión cámbrica. Según ellos, tal explosión lo es sólo en apariencia, puesto que el registro fósil anterior a ese período es muy escaso. Existen algunos fósiles anteriores que corresponderían a antecesores de la mayoría de los grupos que aparentemente surgieron en el Cámbrico. Estos fósiles constituyen la fauna de Ediacara, un conjunto de restos de formas extrañas (discos planos de un metro de diámetro, animales que recuerdan vagamente a estrellas de tres puntas, etc.) que poblaron los mares durante las decenas de millones de años inmediatamente anteriores al Cámbrico. Según los defensores de esta hipótesis, la fauna de Ediacara debería ser interpretada como la antecesora directa de los grupos animales que aparecieron después, y no como una especie de “experimento evolutivo” fallido, que ha sido la interpretación clásica.
Pues bien, un equipo científico encabezado por A. Knoll (Universidad de Harvard) ha concluido que fue un incremento relativamente brusco de la concentración oceánica de oxígeno el principal responsable de la explosión cámbrica. Han llegado a esta conclusión  comparando los ecosistemas cámbricos con actuales ecosistemas muy pobres en oxígeno en fondos marinos profundos. Probablemente, no esté dicha aún la última palabra sobre este enigma (¿cuándo lo está en ciencia?), pero parece que estamos ante un importante avance: la identificación de un factor ambiental que posibilita el desarrollo de una enorme biodiversidad.
 
Recapitulemos: hígado de repuesto, curación de enfermedades hereditarias por terapia génica, hamburguesa a partir de células madre y explosión cámbrica. ¿Qué tienen en común estos cuatro avances científicos? Los tres primeros parecen relacionarse a través del campo de la Biotecnología, pero ¿y el cuarto?



 
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