miércoles, 8 de marzo de 2017

NUEVOS EXOPLANETAS ; ¿POSIBLE VIDA?


El pasado 22 de febrero, la NASA anunció el descubrimiento de cuatro exoplanetas que, unidos a los tres ya descubiertos a finales de 2015, conforman un sistema planetario de 7 planetas que orbitan en torno a Trappist-1, una enana roja situada a unos 39 años luz. Estos planetas han sido nombrados con letras de la b (el planeta más cercano a la estrella) a la h (el más lejano).

La importancia de este descubrimiento reside en que tres de estos exoplanetas (los llamados e, f y g) comparten algunas características con la Tierra, lo cual permitiría pensar en la existencia de vida en ellos. Estos tres cuerpos son rocosos, tienen un tamaño muy similar al de nuestro planeta, y además, se encuentran en la llamada zona de habitabilidad del sistema, la región estelar del sistema en la cual sería posible la existencia de agua líquida en su superficie, y por tanto, de vida, al no encontrarse ni demasiado cerca ni demasiado lejos de la estrella.

La distancia a la que se encuentran de su estrella es mucho menor de la existente entre la Tierra y el Sol, pero al ser Trappist-1 una enana roja ultra-fría, es necesaria una mayor cercanía a la estrella para que la posible agua presente en los planetas no se encontrase en estado sólido permanentemente.

Sin embargo, esto también provoca inconvenientes para la aparición de la vida, ya que debido a la cercanía de la estrella, se daría en los planetas el llamado acoplamiento por marea, que haría que una de las caras de estos cuerpos estuviese siempre mirando al Sol, por lo que alcanzaría una mayor temperatura, mientras que la otra estaría siempre en la sombra, con temperaturas más bajas. De esta manera, solo tendría una temperatura adecuada, similar a la de la Tierra, la franja intermedia entre ambas caras.

Por otro lado, los planetas deberían tener un campo magnético y una atmósfera densa para que su superficie no se viese afectada por los flujos de radiación procedentes de Trappist-1, que afectarían con gran intensidad a estos cuerpos.

Habrá que esperar al desarrollo y puesta en práctica de nuevos telescopios más potentes para poder estudiar la composición de las atmósferas de los exoplanetas. Si en ellas hubiese una mezcla de gases como oxígeno, metano, ozono o dióxido de carbono, sería muy posible la existencia de vida en estos cuerpos, ya que estos gases reaccionan entre sí y desaparecen, por lo que es necesaria algún tipo de actividad biológica para que estén presentes en la atmósfera.
Aurora Corpas
Miguel Borrego
 
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