lunes, 4 de octubre de 2010

NEANDERTALES: ¿CAZADORES DE LOS BOSQUES? / NEANDERTHALS: FOREST HUNTERS?

Al debilitarse la imagen de los neandertales como los humanos del frío, ha ido cobrando fuerza otra visión de nuestros más cercanos parientes, basada en el conocimiento de un mayor número de restos de su esqueleto, así como de la fauna y vegetación con las que Homo neanderthalensis tuvo que convivir. Se trata de los neandertales como cazadores de los bosques.

El punto de arranque para esta nueva imagen está en la reconstrucción del clima en que vivieron los neandertales más antiguos y sus antepasados inmediatos, hasta hace unos 300000 años. Se trata, en casi todos los yacimientos, de lugares del centro y sur de Europa que en esos momentos disfrutaban de climas templados o cálidos, y estaban cubiertos, al menos en parte, por bosques en los que vivían grandes mamíferos herbívoros. Esto significa que el conocido biotipo neandertal – rechoncho, paticorto y muy robusto- evolucionó en estos ambientes, muy distintos de la tundra esteparia en la que, más tarde, vivió.

Por otra parte, actualmente se dispone de los suficientes restos neandertales para poder afirmar que nuestros parientes sufrían muchos accidentes y traumatismos graves, una de las causas de su corta esperanza de vida. Todo ello, junto con las evidencias de su práctica asidua de la caza, sugiere un modo de vida en que jugaba un papel primordial la caza de grandes mamíferos herbívoros (ciervos, bisontes, renos, caballos, etc.) al acecho seguido de una carrera corta con velocidad explosiva ( sus piernas cortas y musculosas nos los pintan como velocistas pero con poca resistencia), a fin de clavar un arma en el cuerpo de la presa.

Naturalmente, este cuadro es compatible con una cierta adaptación a bajas temperaturas, pero también con otras muchas hipótesis para explicar unos u otros de sus rasgos: crecimiento alométrico, alteraciones endocrinas,etc.

domingo, 26 de septiembre de 2010

NEANDERTALES: ¿LOS HUMANOS DE LOS BOSQUES? / NEANDERTHAL: FOREST - ADAPTED HUMANS?




En una entrada anterior hablábamos de una hipótesis clásica que asociaba a los neandertales con climas fríos y ecosistemas a mitad de camino entre la actual tundra y estepas más o menos frías. Varios de sus rasgos característicos (cámara nasal, ausencia de mentón,etc.) son congruentes con esta hipótesis, pero también podrían ser explicados por otras hipótesis alternativas. Además, en los últimos años se han hecho varias objeciones importantes a la hipótesis del frío, objeciones que podrían resumirse en dos:


1º Cuando se estudia la disposición de los huesos que rodean la cavidad nasal en los humanos actuales, que viven en poblaciones de muy diversos climas, no se encuentra ninguna correlación entre morfologá parecida a la neandertal y climas fríos. Esto nos sugiere que la cámara nasal no tiene un gran valor adaptativo, al menos en lo referido a las bajas temperaturas.


2º Se ha estimado cuantitativamente el grado de aislamiento térmico que podría conferir la morfología neandertal, y reulta no ser muy elevado.


En conclusión, no podemos descartar que parte de los rasgos neandertales supongan una adaptación al frío, pero esta adaptación no explicaría por sí sola - ni como causa principal - el conjunto de la llamativa morfología neandertal.
En una próxima entrada discutiremos una hipótesis alternativa: la que contempla a nuestros primos neandertales como cazadores al acecho en los bosques europeos.

viernes, 27 de agosto de 2010

NEANDERTALES: ¿LOS HUMANOS DEL FRÍO? / NEANDERTHAL: COLD-ADAPTED HUMANS?



El título alude a uno de los rasgos tradicionalmente atribuídos a los neandertales. Me refiero a sus supuestas adaptaciones anatómicas y fisiológicas a las bajas temperaturas. Estas adaptaciones les habrían permitido vivir en los hábitats fríos que predominaron en Europa durante los últimos períodos glaciares.Más aún, gracias a esta dotación anatómica los neandertales habrían podido colonizar hábitats extremadamente fríos e inhóspitos en el centro, norte y este de Europa, así como en Asia Central. Ésta ha sido la interpretación "clásica" de la peculiar morfología neandertal, pero hace tiempo que está siendo cuestionada por los especialistas en nuestros cercanísimos parientes.
Veamos en primer lugar qué datos apoyan la hipótesis de los humanos del frío. En primer lugar, el marcado prognatismo facial ( la parte central de la cara crece hacia delante, con una nariz "tubular", larga y ancha) permitiría la existencia de una especie de "cámara de calentamiento" que templaría el aire inhalado, con las consecuente ventaja para la ventilación pulmonar, amén de prevenir enfermedades respiratorias.
Por otro lado, la nariz tubular, la ausencia de mentón, los antebrazos y pantorrillas cortos,...todos estos rasgos se ajustan bastante bien a una regularidad que en Ecología se conoce como regla de Allen, según la cual la selección natural tiende a favorecer la reducción de todas las partes "salientes" en los organismos que evolucionan en hábitats fríos, de modo que se minimizan las pérdidas de calor. Un ejemplo de esta regla lo constituyen las orejas de las distintas especies de zorro, desde las pqueñas orejas triangulares del zorro ártico hasta las enormes del fenec del desierto, tan útiles a la hora de evacuar calor.
Por último, su mayor masa corporal, unida a su aspecto rechoncho, con un tronco grueso, piernas musculosas, antebrazos y pantorrillas cortas, proporcionaba a los neandertales un cociente superficie/volumen claramente más bajo que el nuestro. Esto también les ayudaría a reducir la pérdida de calor a través de su superficie corporal. Nuestros parientes serían así un buen ejemplo de otra regularidad ecológica conocida como regla de Bergmann, que indica que los organismos que evolucionan en ambientes fríos tienden a reducir la relación superficie-volumen como mecanismo que minimiza la pérdida de calor corporal.
Todo lo anterior sugiere unos humanos especializados en explotar los recursos de los hábitats fríos, como la "tundra-estepa del mamut", que recubrieron intermitentemente buena parte de Eurasia durante el tiempo de existencia de nuestros parientes. Sin embargo, como veremos en la próximo entrada, hay otros datos difíciles de explicar por esta hipótesis, y que apuntan en direcciones muy diferentes.

domingo, 25 de julio de 2010

LA ASOMBROSA HISTORIA DEL NERVIO LARÍNGEO RECURRENTE O EL DISEÑO INTELIGENTE EN APUROS




El diseño inteligente es la forma que reviste hoy el creacionismo, doctrina pseudocientífica que niega la evolución de los seres vivos. En su lugar, el diseño inteligente propugna que las formas actuales de vida son producto de un diseñador, generalmente identificado con el dios del Génesis, aunque también existen versiones musulmanas y judías de esta creencia.


El diseño inteligente carece de la más mínima base científica. Quien quiera conocer los argumentos que lo invalidan puede consultar, entre otros muchos sitios de interés, la web del Paleofreak, La Ciencia y sus demonios, Pharyngula, The Loom, etc. Aquí sólo voy a comentar uno de los muchos fenómenos naturales que son perfectamente explicables en térmios evolutivos y muy difícilmente en términos de "diseño inteligente". Aparece en muchos libros sobre Anatomía Comparada o Evolución, pero a mi me gusta especialmente cómo lo explica Richard Dawkins en su libro Evolución: el mayor espectáculo sobre la Tierra.


El nervio laríngeo recurrente es una ramificación del nervio vago que, saliendo del cráneo, inerva la laringe. La trayectoria que sigue este nervio es totalmente absurda e impropia de cualquier diseñador. Primero desciende, dentro del nervio vago, hasta las proximidades del arco aórtico y, por tanto, del corazón. Allí, en pleno tórax, se separa del vago, gira 180º sobre si mismo y asciende en sentido opuesto a su trayectoria anterior hasta llegar a la laringe, su destino final. El rodeo que ha dado nuestro nervio es de unos 25 cm, y en una jirafa adulta, de casi 5 metros. ¿Cómo dar cuenta de este sinsentido? Veamos una explicación evolutiva.

Si observamos este nervio en los peces - los vertebrados más antiguos según el registro fósil y que carecen de cuello - vemos que se dirige directamente a los arcos branquiales, es decir, a las agallas. Aceptando que los mamíferos, como todos los vertebrados terrestres, descienden de los peces, en un proceso evolutivo que se desarrolló a lo largo de unos 300 millones de años, podemos imaginar fácilmente cómo los pequeños y graduales alargamientos de cuello se corresponderían con alargamientos semejantes del nervio vago.

Cuando este proceso hubiera conducido a animales de cuello largo, es evidente que lo ventajoso desde todos los puntos de vista (coste energético, fisiología, posibles enfermedades y lesiones,...) sería cambiar el diseño y elegir un "atajo" anatómico para evitar ese enorme rodeo. Pero si en lugar de diseñador hubiera un proceso de cambio gradual por selección natural, cada uno de los minúsculos alargamientos con base genética no tendría apenas coste, y seguramente presentaría mayores ventajas. El resultado final: una estructura chapucera que ningún ingeniero diseñaría, pero que se explica satisfactoriamente si apelamos a un cambio progresivo ejecutado por la ciega selección natural.

La extraña trayectoria de este nervio es uno entre los muchos fenómenos que contradicen la idea de unos seres vivos tan perfectamente diseñados, que sólo pueden explicarse por la acción consciente de un diseñador. Por el contrario, muchas estructuras anatómicas parecen hechas chapuceramente, con retales de otras, con un derroche inexplicable de medios, funcionando muy lejos de su óptimo, etc. El gran biólogo J.B.S.Haldane decía con socarronería que si la naturaleza es producto de un creador, éste muestra una inmoderada pasión por los escarabajos, pues se conocen más de 400.000 especies de estos insectos. A ello podríamos añadir que el diseñador tendría frecuentes despistes, caprichos, momentos de poca inspiración,... a juzgar por los resultados. ¿No es más sensato intelectualmente aceptar la explicación evolutiva?

viernes, 16 de julio de 2010

MEDIR EL ALIENTO DEL MAR (EXPEDICIÓN MALASPINA 2010) / MEASURE THE SEA'S BREATH

Tomo prestada tan poética expresión de uno de los documentos divulgativos de la expedición Malaspina 2010. ¿Qué mejor forma de formular el objetivo principal de tan ambiciosa expedición oceanografica? Vamos a medir el aliento del mar.
En la página web de la expedición encontraréis abundante documentación sobre las investigaciones que se propone realizar, así que no voy a intentar hacer un mal resumen de la misma: mejor la consultáis directamente. Solamente os daré unos pocos datos que ayuden a hacerse una idea de su importancia.
1º La expedición estará constituída por dos buques oceanográficos y partirá de Cádiz en Noviembre.Recorrerá diversos mares, recogiendo unas 70000 muestras de agua, plancton y aire. Estas muestras serán estudiadas por un equipo de unos 400 investigadores de distintas instituciones españolas, europeas, norteamericanas, etc.
2º Los objetivos generales de estas investigaciones se centran en dos grandes áreas: mejorar nuestro conocimiento de la biodiversidad oceánica, sobre todo a grandes profundidades, y analizar el impacto que el cambio global (calentamiento de la atmósfera, acumulación de contaminantes, etc.) está produciendo en los océanos, en sus propiedades fisicoquímicas y en las comunidades de seres vivos que los pueblan.
3º Además, entre sus objetivos figura explícitamente el de "informar a la sociedad" sobre estas investigaciones y sus posibles frutos a medio y largo plazo. Esperamos, pues, que la proyección social de esta expedición sea importante.
Trifolium, desde luego, promete seguir de cerca tan fascinante aventura.
 
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