Nos preocupa:
· Que nuestro modo de vida esté afectando a la salud del planeta, de nuestra casa común, y por tanto también a la nuestra. Nos preocupa que los coches, las industrias, el derroche de energía propio de nuestras sociedades opulentas, estén calentando la Tierra hasta el punto de provocar, en un futuro próximo, una crisis ambiental incontrolable por quienes la hemos desencadenado. Y nos preocupa especialmente que esta crisis afecte especialmente a quienes menos tienen, a las sociedades que, por su pobreza, dependen más estrechamente de la tierra, de las lluvias y del sol.
· Que nuestros mares, nuestras costas y nuestra playas, uno de los más maravillosos dones con que nos ha agraciado la naturaleza, se vean encerrados para siempre tras una triste muralla de cemento y cristal. Nos preocupa que nuestro litoral se vuelva definitivamente feo, pero, sobre todo, que se vuelva inseguro para nosotros mismos, a causa de esa peligrosa combinación de incendios forestales, urbanización excesiva y lluvias torrenciales cuyos dramáticos resultados (por ejemplo, las trágicas inundaciones de este otoño) no olvidamos.
· Que los asombrosos avances de la Biotecnología, que empezamos a estudiar en nuestras clases, se vuelvan contra nosotros mismos y nuestro ambiente. Nos preocupa que un conocimiento capaz de modificar seres vivos escape a nuestro control, o, quizá peor aún, que sea férreamente controlado por una minoría, en detrimento de la salud de la mayoría y de la salud del planeta. No sería la primera vez que esto sucede.
· Que sigamos derrochando nuestros recursos, y muy especialmente el agua, tan importante en esta parte del mundo. Nos preocupa mucho que nuestros paisajes se vuelvan definitivamente áridos y pobres en vegetación, agua y vida. Nos entristece pensar en un futuro sin encinares, alcornocales, marismas,... Nos preocupa que nosotros -o quienes vengan detrás de nosotros- no podamos disfrutar de una naturaleza enriquecida con la presencia del lince, del águila imperial, del buitre negro, el flamenco, las miríadas de aves acuáticas de Doñana y tantos otros tesoros que a la naturaleza le ha costado millones de años fabricar.
Nos preocupan tantas cosas... Pero también sabemos que entre todos podemos avanzar hacia un planeta más bello, limpio y justo. Por ello os invitamos, a todos los que visitéis este blog, a enriquecerlo con vuestros comentarios, a convertirlo en un instrumento de aprendizaje colectivo que nos ayude a ser un poco más conscientes de cómo es el planeta en que vivimos, y a obrar en consonancia con ese conocimiento.
Laura, Irene, Luis, Agustín, Juanma, Gaby y Laura. IES Ramón del Valle-Inclán. Sevilla.










